sábado, 12 de septiembre de 2009

Abducciones militares

La publicación del libro MILABS –primeras letras en inglés de las palabras “abducciones militares”- revolucionó el panorama ufológico. Los autores Helmut y Marion Lamer muestran abundantes pruebas que apuntan hacia una explicación terrestre del fenómeno de las abducciones, o por lo menos de un gran número de ellas. Estos son los datos que avalan dicha teoría.

El científico Jhon C. Lilly, uno de los padres del movimiento de la nueva conciencia o de la “nueva era”, y uno de los primeros en experimentar con LSD para descubrir los “espacios interiores” o provocar experiencias de salida voluntaria del cuerpo, comenzó en 1954 a trabajar sobre la neurofisiología del cerebro en el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH). Lilly se decidió a estudiar la hipótesis formulada por algunos neurofisiólogos, según la cual el estímulo externo era necesario para mantener el cerebro en estado de vigilia. Para ello, el popular científico decidió construir un tanque de agua, desde entonces conocido popularmente como “tanque de aislamiento”. La idea era que el cuerpo permaneciera en flotación neutral dentro de un líquido para atenuar los efectos de la gravedad. Para respirar se utilizaba una máscara lo más cómoda posible, construida por el propio Lilly. La temperatura del agua debía ser mantenida a 34 grados, para de este modo evitar que el individuo sintiera algún tipo de sensación térmica. Más tarde, Lilly perfeccionaría sus experimentos que recibieron el nombre de “privación sensorial”. El científico experimentó consigo mismo en multitud de ocasiones, obteniendo numerosas sensaciones y experiencias mentales, incluidos “viajes astrales” a “otros mundos” paralelos en los que era acompañado por los que llamaba “mis guías”. Posteriormente utilizaría LSD en sus pruebas de “privación sensorial”. A la vez, Lilly también experimentaba con electrodos para estimular los centros de placer y dolor en el cerebro. En una de sus obras titulada El científico, confiesa que el director del NIMH le pidió que informara sobre sus experimentos con electrodos a la CIA, la NSA y el FBI, entre otras agencias de inteligencia. Él asegura que se negó porque “cualquiera que tenga el equipo adecuado puede aplicar esta estimulación sobre una persona de forma encubierta sin dejar ningún rastro... Siento que si esta técnica estuviera en manos de una agencia secreta, ellos tendrían un control total sobre un ser humano y serían capaces de cambiar sus creencias extremadamente rápido...”

También recibió la llamada de varios científicos de la Armada, preguntándole sobre las aplicaciones de sus experiencias en el tanque de aislamiento para cambiar el sistema de creencias de una persona. Lilly está completamente convencido que sus experimentos, tanto de “privación sensorial” como con electrodos, fueron desarrollados y utilizados por los servicios de inteligencia y el ejército sin su consentimiento. Cuestión que quedo demostrada gracias a la desclasificación de varios documentos del conocido proyecto de control mental de la CIA, bautizado como MK-ULTRA (lo abordaremos en esta sección próximamente). Además, algunos de sus estudios posteriores, tanto en el NIMH como en otros centros, fueron financiados por la CIA en última instancia.

El 15 de marzo de 1995, Claudia Mullen, una de las víctimas de la experimentación con radiaciones, testificó ante el comité gubernamental que investigaba estos casos que también había sido víctima de otro tipo de experimentos de control mental que incluían “la permanencia en tanques de agua para provocar aislamiento”. Y este desde luego no es el único caso; muchas otras personas aseguran haber sufrido este tipo de experiencias en “tanques de aislamiento”. Curiosamente esta circunstancia es más que habitual en los casos de abducciones extraterrestres. Michelle, una abducida investigada por el Dr. Kouguell, consultor de la MUFON, recordó que sus captores la introdujeron en un tanque de agua.

Pero además asegura que recuerda imágenes de militares, humanos con batas blancas y jeeps del ejército, visiones que no logra ubicar dentro de su experiencia de abducción extraterrestre. Los alienígenas, al igual que en muchos otros casos de abducción, utilizaron vulgares jeringuillas para inyectarle algún tipo de droga y le introdujeron un pequeño aparato a través de su oreja, una de las técnicas más empleadas para colocar estos pequeños “chips” por parte de científicos terrestres, como veremos más adelante. Posteriormente, Michelle acudió al médico por una inflamación en su orela y el facultativo logró extraer un objeto extraño. Por lo que parece, estos “extraterrestres”, a pesar de sus miles de años de superioridad sobre los humanos –unos 20.000, asegura el popular investigador del fenómeno abducción Budd Hopkins-, utilizaban una técnica bastante chapucera, incluso superada por los conocimientos científicos de hoy en día. Otros muchos abducidos afirmaron haber visto humanos flotando en grandes cápsulas de un líquido extraño. Betty Ann Luca, protagonista de uno de los casos más conocidos del mundo, también fue introducida por sus supuestos captores extraterrestres en varias ocasiones en tanques con líquido.

Dan Wright, director del proyecto de recogida de casos de abducción de la MUFON, también ha archivado infinidad de casos en los que los abducidos son introducidos en tanques que contenían algún tipo de líquido. En tres de éstos, los testigos fueron obligados a respirar sumergidos en el mismo. No son los únicos casos recogidos por los investigadores. Los abducidos Kim Calsberg o James Austino, entre otros, afirman haber vivido la misma experiencia. En el protagonizado por Austino, éste recuerda haber visto a una mujer con bata blanca ayudando a los alienígenas. El conocido investigador David M. Jacobs, en su libro Vida secreta afirma, refiriéndose a estas experiencias, que el propósito de los extraterrestres es por el momento desconocido. Sin embargo, puede que no les resulten tan desconocidas estas experiencias a varios científicos que estudiaron dichas cuestiones en los años 60 del pasado siglo. El doctor J. Kylstra, psicólogo de la State University de Nueva York, que trabajó para la marina estadounidense, pensó que las soluciones saladas podían ser saturadas con oxígeno a alta presión. Realizó experimentos con ratas sumergidas en agua salada saturada con oxígeno que, una vez fuera del agua, llegaban a sobrevivir unas 18 horas. En 1990 varios investigadores lograron que algunos perros permanecieran cerca de horas respirando en un medio líquido. A pesar de que se vieron afectados por algunas complicaciones, una vez concluido el experimento sobrevivieron sin ninguna dificultad.

En bastantes ocasiones los pretendidos abducidos por extraterrestres, como ya recordamos anteriormente, recuerdan la presencia de seres humanos con batas blancas o militares durante su secuestro. Uno de los casos más significativos es el de Debbie Jordan, no por el suceso en sí, sino porque es uno de los testidos estrella de Intrusos, el best-seller de Budd Hopkins, que pretende demostrar que miles de personas están siendo secuestradas por una raza de alienígenas. Debbie recuerda que en una ocasión fue llevada a una especie de hospital, donde fue examinada por un médico que le extrajo un implante del interior de su oído. Hopkins, durante una charla en Los Angeles, recordó un extraño caso en el que el abducido fue amenazado por los alienígenas para que disparara contra otra persona que estaba atado a una silla. Lo curioso es que no se trataba de un arma de rayos láser o algo por el estilo, sino de un vulgar revólver. Finalmente el abducido no disparó y los supuestos extraterrestres tampoco cumplieron sus amenazas. El ufólogo Martín Cannon investigó a una testigo a la que los supuestos extraterrestres le dieron un arma que tendría que utilizar en una determinada acción cuando en su mente recibiera una clave post-hipnótica. Curiosamente, uno de los objetivos fundamentales del proyecto MK-ULTRA y otros similares consistía en averiguar si podía usarse la hipnosis o cualquier otra técnica de control mental para inducir a un determinado “agente durmiente” a cometer un asesinato. Cannon tuvo la ocasión de seguir la pista de otro interesante suceso de abducción: una mujer, supuestamente raptada por seres de otro mundo, recordó haber sido llevada en uno de los secuestros a una casa de Los Angeles. El investigador pudo averiguar que en el inmueble vivía un científico implicado en experimentos clandestinos de control mental. La conocida ufóloga británica Jenny Randles entrevistó a una mujer llamada Mary que aseguraba haber sido raptada y sometida a un minucioso reconocimiento por una serie de individuos que parecían médicos. Posteriormente estos individuos usaron una serie de técnicas hipnóticas con ella para inundar su mente con imágenes que según se le dijo entendería en el futuro. Mary pudo escuchar como uno de sus “examinadores” dijo en un tono divertido: “Creerán que son platillos voladores”.

Algunos de los experimentos desarrollados por la CIA dentro del proyecto MK-ULTRA y otros posteriores, como ya hemos dicho, se dirigían a estudiar cómo los sonidos, los colores o las imágenes de contenido agradable o desagradable podían influir en el cerebro de un individuo. Como es habitual, los extraterrestres también practicaban con los abducidos este tipo de experimentos. El investigador y ufólogo David M. Jacobs escribe en su libro Vida Secreta que “las víctimas –según él de los extraterrestres- han informado también de procedimientos en los que se les ha colocado aparatos en la cabeza o entorno a la misma. Algunos de estos artilugios parece que obligan a mover los músculos mayores de brazos y piernas. Otros hacen que la víctima vea colores vivos y figuras geométricas”. Jacobs tampoco se explica por qué los alienígenas suelen mostrar a los abducidos en una pantalla imágenes terribles de guerras y destrucciones en las que muchas veces aparecen personas que el abducido conoce, y en secuestros posteriores le muestran al mismo individuo imágenes agradables, románticas o de contenido sexual. El abducido Steve Thompson asegura que los alienígenas le colocaron un artefacto en la cabeza.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Sexo con una extraterrestre (caso real)

Un joven brasileño, Antonio Villas Boas, fue secuestrado por humanoides y manipulado por ellos con un claro y asombroso propósito: que mantuviera relaciones sexuales con un ser de otro planeta. Este ser tenía la apariencia de una bella y joven mujer. Pero, ¿que finalidad tenia este encuentro?¿Engendrar un hijo a esa mujer para que naciera en otro lugar del universo?. Este sorprendente caso confirmaria la temible teoria de algunos investigadores de que los extraterrestres estan creando una raca mixta.

El Caso es el siguiente...

14 de Diciembre de 1957 Ponta Pora (Brasil)

Antonio Villas Boas, un joven labrador de 22 años, y su hermano se encontraban arando de noche (de dia es imposible hacerlo a causa del intenso calor) el campo. Alrededor de las 11 de la noche, aparecio una extraña luz en el cielo que cambiaba de posicion cada vez que los labradores intentaban acercarse a ella. Finalmente fue la luz que se aproximo a los dos hermanos, y estos se asustaron de tal manera que regresaron a toda prisa al pueblo.

Un dia despues

La noche siguiente, Antonio decidio superar su temos y encaminarse al campo a trabajar. Eran las 12 de la noche cuando una luz parecida a una estrella se aproximo a gran velocidad para detenerse a unos cien metros de altura sobre el campo donde se encontraba Antonio. Los nervios y el miedo se adueñaron del muchacho, que intento por todos los medicos accionar el dispositivo hidraulico de desenganche del arado, pero este no funcionaba. Antonio siguio batallando con el hasta que, de golpe, el motor del tractor se detuvo. En aquel mismo momento, el misterioso objeto descendio buscamente hacia el y aterrizo a unos 20 metros de su posicion. Del OVNI descendieron dos humanoides que corrieron hacia Antonio, quien, presa del panico, saltó de su tractor y trato de huir sin exito. Antonio consiguio tirar a uno de ellos por encima de su cabeza; sin embargo no le sirvio de nada porque, al momento, aparecieron otros dos seres que lo sujetaron. Finalmente, con 5 o 6 de esos humanoides colgados de sus brazos y piernas, Villas Boas abandono la lucha y se rindio a su destino.

Manipulado por Humanoides

El joven labrador fue conducido a empujones hacia el OVNI y obligado a subir por una escalerilla y penetrar por una puerta en un compartimento circular de 1,50 a 1,80 metros de altura y de 1,80 a 2,10 de diametro. En el centro de la sala, habia una columna que iba del suelo al techo.
Sobre una mesa de tres patas había un instrumento con dos tubos flexibles con el que los extraterrestres le tomaron muestras de sangre, colocandoselo no en el brazo, sino junto al menton. Acto seguido, desnudaron al labrador con sorprendente destreza y rapidez, conduciendolo despues por una puerta a otro compartimento donde habia una litera. Lo tendieron sobre ella y le pasaron por todo el cuerpo una especie de esponja empadada de un liquido refrescante. No se trataba de agua porque era mas espeso, ni de aceite porque no le quedo la piel engrasada. Villas Noas supuso que lo hacian para limpiarlo, queque estaba sucio de tierra, de trabajar en el campo.

Al cabo de unos 20 minutos de estar solo en esa pequeña sala, Antonio notó de pronto como un olor penetrante invadía la estancia. Preso de unas irresistibles nauseas, el joven experimento un violento malestar.
¿Que le sucedia? ¿Corria peligro?

Sexo con una Extraterrestre

Mientras Antonio luchaba contra el mareo, se abrio la puerta. Dos seres hicieron entrar en el compartimento a una joven de aproximadamente un metro y medio de altura. La dejaron frente a el y se retiraron. La joven, que estaba completamente desnuda, avanzo sonriente hacia el joven, tendiendole los brazos... Antonio no podia dar credito a sus ojos, la mujer que veia era muy bella. Sus cabellos eran lisos y muy rubios. No parecia tener cejas ni pestañas; el menton, los labios y la nariz eran de una delicada conformacion: sus ojos tenian un aspecto achinado, los pomulos eran salientes la dentadura era blanca y bien formada. Debia pesar unos 35 Kilos, calculo Villas Boas. El joven labrador creia estar soñando.

Antonio estaba a solas con la bella extraterrestre, que al momento se aproximo a el y le incito a realizar el acto sexual. Lo hicieron en dos ocasiones, con toda normalidad, como si de cualquier pareja terrestre se tratara. Lo unico extraño es que la mujer no pronuncion ni una sola palabra en todo el rato que estuvieron juntos. Solo en una ocasion, antes de retirarse de la habitacion y a modo de despedida, la muchacha intento comunicarse con el: miro a Antonio, señalo su vientre y luego el cielo. ¿Que le decia, que volveria de nuevo a por el?.
Un escalofrio sacudio a Antonio porque aquellos gestos, en un primer momento, le parecieron una amenaza. Mas tarde el investigador Walter Buhler tranquilizaba a Villas Boas interpretando los signos de la mujer de distinta manera: Dare a luz a nuestro hijo alla, en nuestro planeta. ¿Por eso lo habían secuestrado?¿Para engendrarle un hijo a esa mujer? ¿Y porque querian que un humano fuera su padre?.
Cuando la joven salio de la sala, los seres le indicaron que se vistiera y los acompañara. Antonio pudo entonces prestar mayor antencion a lo que le rodeaba y a aquellos extraños seres que lo habia secuestrado.
Estos no le dirigieron la palabra, aunque si que se comunicaban entre ellos en un lenguaje estridente y desconocido. En este breve paseo por la nave, lo que mas sorprendio al joven labrador fue la luz que iluminaba tanto el interior como el exterior de aquella maquina construida en forma de pájaro, que no media mas de 3 metros de alto y que descansaba sobre un tripode de unos 3,60 metros sobre el campo.

Uno de aquellos seres lo acompaño hasta la escalerilla y le hizo descender. Suspiro aliviado, ya se encontraba de nuevo en tierra firme. Instintivamente se alejo un poco del aparato paea observarlo mejor. Su mente no le habia jugado una mala pasada, sus ojos estaban realmente viendo aquella nave extraterrestre de unos 15 a 18 metros de largo y que tenia una parte anterior puntiaguda, con una luz verde. Entonces observo como las patas metalicas y las luces empezaban a brillar. La luz verde se convirtio en color blanco cegador y la nave despego y se elevó a gran velocidad hasta desvanecerse en el horizonte. Eran las 5.30 horas de la mañana. ¡ Su aventura en la nave habia durado mas de 4 horas!

Las huellas de los zapatos sin tacones de los tripulantes y las señales hechas por las tres patas de la maquina en la tierra demostraba que aquello no habia sido un sueño. Ademas, durante las 3 semanas siguientes, Antonio experimento nuevas nauseas y tuvo dolor de higado. No solo eso. En la cara y en los brazos, le aparecieron pequeñas señales, especialmente en el menton, de donde le habian extraido sangre.
¡¡¡Estas señales permanecieron visibles durante mas de tres años!!!

La aventura de Antonio, por sorprendente que sea, no es ni sera un echo aislado. Todo hace creer que en aquella region ocurrio algo extraordinario. Menos de una semana despues de estos sucesos protagonizados por Antonio, el 21 de diciembre de 1957, varios platillos aterrorizaron a algunos automovilistas persiguiendolos cerca del poblado brasileño de Ponta Pora. Todo hace creer que Antonio Villas Boas, que fallecio en 1987 a los 52 años de edad, decia la verdad, por asombrosa y amenazadora que esta nos pueda parecer.

lunes, 10 de agosto de 2009

Hombres Lobo

La terrible figura del licántropo surge desde un pasado remoto y oscuro, pero aún permanece entre nosotros: Sociedades secretas de guerreros y cazadores lobo, lobizones, chamanes capaces de transformarse en el espíritu del bosque, brujos que se metamorfosean bajo la Luna para darse un festín de sangre y violencia... Los hombres-bestia no son sólo un mito; son un fenómeno complejo que se ha ido desarrollando, entre el bien y el mal, a lo largo de la historia.



Se pueden distinguir 3 tipos de licántropos:

Licántropos auténticos, para los que la licantropía es un rasgo genético.

Licántropos infectados, su licantropía aparece al ser heridos por un licántropo auténtico.

Licántropos artificiales, pueden controlar su licantropía mediante objetos mágicos.

Los licántropos suelen tener dos formas; la del humano y la híbrida. La forma híbrida posee rasgos del animal al que se asemeja, y posee también rasgos humanos. La forma híbrida es del tamaño del animal, y no del humano. Algunos licántropos presentan una tercera forma, que se corresponde únicamente con la del animal, sin ningún rasgo humano.

Cualquier criatura que haya sido herida por un licántropo, pero no muerta, puede contraer su licantropía. La probabilidad de que esta licantropía pase a la víctima es mayor cuanto más fuerte sea el licántropo auténtico.

Para extirpar la maldición es necesario lanzar el conjuro adecuado durante una noche de luna llena, aunque este sistema no es infalible. Esta aflicción sólo puede ser extirpada a los licántropos infectados.

Los licántropos auténticos tienen absoluto control sobre su cuerpo, pueden cambiar de forma a voluntad, y no sufren alteraciones con las fases de la luna o la oscuridad. Estas situaciones sólo afectan a los licántropos infectados. Éstos son humanos por el día y suelen cambiar de forma al llegar la noche y con la luna llena.

Un licántropo infectado que adopta la forma híbrida ve como se incrementa su fuerza a la vez que pierde el control de sus actos. Los deseos de matar y cazar se hacen muy fuertes. Al regresar a la forma humana, suelen tener amargos recuerdos de los actos realizados.

En la forma híbrida o de animal, los licántropos sólo son heridos por la plata o armas mágicas, ya que los demás objetos producen heridas que curan muy rápido.

El grupo de los licántropos artificiales es bastante más complejo. Sólo algunos miembros de ciertas hermandades pueden ser honrados con el objeto mágico causante de su licantropía. Cuando tocan el objeto se transforman en un licántropo, y pueden volver a la forma humana cuando lo deseen siempre que lleven el objeto.

Para terminar, decir que un licántropo muerto vuelve a la forma humana independientemente de su estado al ser muerto.

Los licántropos más conocidos son;

Hombre lobo, según una antigua superstición, hombre que se transforma, por sí mismo o por causas ajenas, en un lobo en apariencia y naturaleza. El hombre lobo, que a veces se transforma bajo la influencia de la luna llena, vaga sin propósito fijo por la noche, devorando niños o cadáveres. Varios escritores clásicos han proporcionado en sus obras relatos sobre estas transformaciones, extendiéndose la superstición por toda Europa durante la edad media tardía, en la que varios hombres fueron acusados y condenados por ser hombres lobo. El término licantropía se refiere a la alucinación que padecen algunas personas que creen haberse convertido en lobo.

Lobisón o lobisome: no es un hombre lobo, sino un cerdo perro que únicamente se humaniza cuando se lo desangra.

viernes, 7 de agosto de 2009

El Proyecto Seal

Experimentos de guerra altamente secretos se llevaron a cabo fuera de la costa de Auckland para perfeccionar una bomba que provocara un tsunami, revelan archivos desclasificados.

Un profesor de la Universidad de Auckland (NZ) colaboró con el Ejército para llevar a cabo una serie de explosiones bajo el agua que activó olas como un pequeño terremoto en Whangaparaoa en 1944 y 1945.

El trabajo del profesor Thomas Leech fue considerado tan significativo que los altos mandos de la Defensa de EEUU dijeron que si el proyecto se hubiese completado antes del fin de la guerra, podría haber jugado un rol tan eficaz como aquel de la bomba atómica.

Los detalles de la bomba tsunami, conocidos como “Proyecto Seal”, están contenidos en unos documentos de 53 años de antigüedad desclasificados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio.

Los papeles con la estampa “Top Secret” muestran que el ejército norteamericano y británico estaban entusiasmados en desarrollar “Seal” en los años de la post-guerra. Ellos incluso consideraron enviar al profesor Leech al Atolón Bikini a presenciar las pruebas nucleares norteamericanas y ver si ellas tenían alguna aplicación en su trabajo. Él no hizo la visita, aunque un miembro de la mesa norteamericana de asesores de pruebas atómicas, el Dr. Karl Compton, fue enviado a New Zealand.

“EL Dr. Compton se impresionó de las deducciones del Profesor Leech en el proyecto Seal y se preparó para recomendar a los jefes de la Junta de Generales que todos los datos técnicos de las pruebas que fueran relevantes para el Proyecto Seal deberían hacerse llegar al Gobierno de New Zealand para extensos estudios posteriores por el Profesor Leech”, escrito en una carta de julio de 1946 de Washington a Wellington.
El profesor Leech murió en su nativa Australia en 1973, fue el decano de ingeniería en la Universidad de 1940 a 1950.

Las noticias del CBE (Certified Broadcast Engineer) otorgado en 1947 por la investigación en una arma, llevó a los periódicos alrededor del mundo a la especulación sobre lo que se estaba desarrollando.

A pesar que los oficiales de EEUU y New Zealand hablaron sobre el apoyo a la investigación, no entregaron detalles sobre ella porque el trabajo aún estaba en marcha.

Un ex colega del Profesor Leech, Neil Kirton, le dijo al Weekend Herald que los experimentos involucraban el uso de explosivos bajo el agua para crear un tsunami. Explosiones en pequeña escala fueron llevadas a cabo en el Pacífico y en las afueras de Whangaparaoa que en ese momento era controlada por el Ejército.

Es incierto lo que pasó con el Proyecto Seal una vez que el informe fue remitido al Cuartel General de la Defensa en Wellington en los años cuarenta. La bomba nunca fue probada a gran escala y Mr. Kirton duda que las personas de Auckland notaran los ensayos.

Dijo: “Si pudiera resucitarse alguna vez... Bajo algunas circunstancias, pienso que podría ser devastadora.”

Las insuperables fábulas de La Fontaine enseñan que “la desgracia de unos constituye la felicidad de otros.”
Aquí se enumeran cuatro “ventajas” del tsunami para Estados Unidos:

• Merma aún más a los tigres asiáticos, países cuyo éxito había sido embarazoso para el modelo rapaz de desarrollo mundial de Estados Unidos

• Trae inmensas oportunidades a los amigos de la administración de Bush para enriquecerse por medio de lucrativos contratos de abastecimiento de emergencia en la misión de socorro.

• Le otorga a la Flota de Estados Unidos la justificación para encontrarse en lugares en los que en otras circunstancias no podrían estar, así como enormes oportunidades para descargar cualquier cargamento que luego podría utilizar útilmente en el Océano Índico.

• Provee la oportunidad para una exhibición ostentosa de la buena voluntad de Estados Unidos, que puede ser empleada para una campaña de propaganda para restaurar la dañada imagen de ese país en el mundo.

Los cuatro puntos van viento en popa.

Una crítica feroz de Free Internet Press (7 de enero) que proclama ofrecer “noticias sin censura para la gente real” (sic), propina un golpe demoledor que se puede prestar a interpretaciones varias: “El ejército de estados Unidos y el Departamento de Estado recibieron aviso temprano del tsunami, pero hicieron muy poco para alertar a los países asiáticos. La base naval estadounidense en el atolón de Diego García en el Océano Índico fue notificada y salió ilesa.”

De no haber sido porque lo publicó “The Jerusalem Post”, diario israelí vinculado al partido Likud y a los ultrahalcones de Estados Unidos, debemos confesar que no nos hubiéramos atrevido a cruzar el Rubicón informativo, por ser “políticamente incorrecto” sobre la rotunda aseveración de la revista egipcia Al-Usbua que repite el periódico israelí: “Fue provocado posiblemente por un experimento nuclear en el que los expertos nucleares de Israel y Estados Unidos participaron.”

miércoles, 29 de julio de 2009

Los ovnis de Hitler


¿Son algunos de los OVNIs que han sido vistos por todo el mundo desde hace casi 60 años armas secretas fabricadas por el III Reich? Así parece, al menos, indicarlo un misterioso informe, según el cual muchos de los extraños objetos voladores avistados desde 1945 corresponderían en realidad a modelos de aeronaves diseñadas en su tiempo por los nazis y mejoradas probablemente durante estos años en el interior de bases secretas.

Lo que usted, amigo lector, va a leer a continuación, procede de un informe –muy documentado– que llegó a mi poder procedente de Viena en forma de cinta sonora, texto escrito y video hablado en alemán. En cuanto a la identidad del protagonista de los hechos y la época en que acaecieron, debo confesar que siguen siendo para mi un enigma:

“Sábado, atardeciendo, casi de noche. Una nave espacial se aproxima volando a poca altura. Su tamaño, algo menor que el propio de una avioneta corriente, emite un sonido silbante-siseante. Se acerca hacia mi y me sobrevuela.

En su parte baja presenta tres cúpulas semiesféricas y un punto azul oscuro. También logro distinguir una esvástica con ángulos rectos. La nave, en su conjunto, resulta bastante voluminosa y me provoca una sensación increíble, extraña y amedrentadora.

En los alrededores, desiertos, sólo hay algunas fabricas sin actividad. La extraña aeronave desciende y toma tierra por detrás de un muro, quedando iluminada por la luz de poniente, tenue pero lo suficientemente intensa como para permitirme observar con detalle las tres cúpulas inferiores asentadas sobre sendos cilindros que sirven de apoyo.

Después, un camión dotado de una grúa se aproxima a ella y realiza algo que no consigo distinguir bien. Sólo veo a dos seres humanos; uno, debajo del aparato, y el otro, en su parte superior. Pronto, este último desaparece de mi vista por completo. El aparato no tiene ventanas, sino dos pequeños orificios enrejados; aparentemente, sin cristal alguno. El disco volante está rodeado de extrañas placas metálicas con forma de palas de turbina, aunque posiblemente deban ser una cosa por completo diferente. Tanto en las tres cúpulas inferiores como en la parte superior de este aparato existen unas estructuras que semejan tubos salientes y podrían ser bocas de fuego o algo similar (porque para ser antenas resultan extremadamente gruesas). Calculo que este aparato tiene un diámetro de entre ocho y veinte metros y presenta un aspecto temible. Además de la nave, había un vehículo marca NSU 80, con matrícula de la ciudad de Solingen; después apareció también un Volkswagen verde, pero no logré observar ninguna otra cosa y, cuando intenté aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganado altura.

Unas semanas más tarde muchas personas afirmaban haber visto OVNIs en aquella misma zona bávara. Considero, pues, que se trataba del mismo aparato o de otros similares. Posteriormente contacté con un empleado de una gasolinera y resultó que él afirmaba haberlo visto; sin embargo, las personas que oían su relato se mofaban de él, así que terminó por contradecirse y afirmar que todo era una broma. Pero la verdad es que, en realidad, tanto él como yo hemos sido testigos. Pude sentir cómo iniciaba el despegue; pero, cuando me decidí a intentar aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganado altura”.

La primera noticias sobre Ovnis


Quizá sea éste, simplemente, un testimonio más sobre OVNIs, entre tantos otros, pero a la luz del resto del informe que me fue remitido –y con cuya documentación he elaborado este reportaje– cobra una especial importancia, pues, como veremos, –y siempre según el dossier recibido–, existen algunas singulares coincidencias entre los primeros avistamientos de platillos volantes y la fabricación de extrañas y secretas armas por los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial. Coincidencias que podrían explicar la experiencia del anónimo informante arriba relatada.

Diré, para empezar, que el 14 de diciembre de 1944 –medio año antes de que los alemanes se rindieran, el 7 de junio de 1945–, el prestigioso periódico estadounidense The New York Times daba así la primera noticia sobre OVNIs habida en este siglo: “Los platillos volantes son un arma secreta. Una nueva arma alemana que ha aparecido en el frente occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestros pilotos de la USAF, afirmando que en los cielos de Alemania han aparecido unas ‘bolas de plata’ voladoras, que se han visto aisladas o en formaciones. Algunas parecían ser prácticamente transparentes”.

Con el paso del tiempo, el avistamiento de naves impulsadas por energía antigravitacional, desconocida en la época para la mayoría incluso de pilotos, se haría cada vez más frecuente. Los testimonios, oportunamente informados y publicados por la prensa del momento, se multiplicaron, especialmente tras la capitulación del Reich, y muchos de ellos hacían referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreos del norte de Europa.

Las noticias hablaban también de OVNIs de fabricación alemana. Se comentaban, sobre todo, los avistamientos de “abundantes formaciones” de los que, entonces aún, se denominaban “grandes cohetes”, nombre con el que se definía a los “aparatos voladores desconocidos y producidos por la industria armamentística alemana”.

Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientos procedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosas guarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final mismo de la guerra, ya que nunca resultaron directamente atacadas y vencidas por los aliados. En 1947, reaparecieron informes aislados, aunque con menor asiduidad. Sin embargo, pasados unos años los avistamientos habrían de aumentar tanto en frecuencia como en número y variedad. ¿Qué secreto encierran o se nos oculta tras todo esto?

La energía implosiva: un logro ecológico

Hoy se especula a menudo sobre la forma de encontrar y utilizar energías “alternativas” que palien la destrucción del medio ambiente provocada por la energía explosiva, los gases tóxicos, los residuos letales, etc.

Pero lo cierto es que en aquellos tiempos ya se hablaba de que los alemanes trataban de hallar una “nueva ciencia”, una “técnica diferente y renovadora” con la que sustituir los motores de explosión –considerados destructivos en los círculos esotéricos del III Reich– por otros de implosión, cuya nocividad es nula.

Aquellas investigaciones se basaban principalmente en la levitación electrogravitacional y la propulsión por “terriones” (fuerzas cósmico-telúrico-terrestres), en las que, según parece, se encontraba el núcleo de esa “otra técnica”, que distanció la cosmovisión nacionalsocialista de todas las aún vigentes, en un intento de proporcionar al III Reich una total independencia de “materias primas” –inaccesibles de otro modo– y energía abundante, barata y no contaminante.

De hecho, y según se asegura en el misterioso informe, “los departamentos de investigación U-13 y E-4 de la SS trabajaban febrilmente para realizar y perfeccionar esas tecnologías, inconcebibles para la mayoría del pueblo y para el resto de la humanidad”.

Un buen ejemplo de este trabajo serían las “peonzas voladoras Haunebu” de Víctor Schönberger, que funcionaban ya con fuerzas de levitación no contaminantes ni generadoras de ruidos perniciosos.

Los platillos volantes Haunebu

Esos “platillos volantes” de las diferentes series Haunebu –de los que existen fotografías obtenidas por los aliados cuando invadieron el territorio del III Reich y en cuya incuestionable autenticidad se apoya el informe– tienen especial importancia.

Esas “peonzas voladoras” estaban movidas por un propulsor electrogravitacional de “terriones” –al que se dio el nombre de “Terrionador Thule”– que quedaba acoplado a un generador de bandas de ondas tipo Van Der Graff, a un aparato magnético productor de energía a base de carbón y a una dinamo cónica de energía turbinosa tipo Marconi.

El informe asegura también que la construcción práctica de aparatos basados en esos principios de propulsión se debió a la inventiva del capitán alemán Hans Koheler y que ya en 1944 fueron fabricados en serie los conversores de “terriones” tanto en fábricas de la empresa AEG como de la Siemens.

“El propulsor de Koheler –se dice en el informe– precisaba, para ponerse en funcionamiento, de una energía inicial muy baja y mínima que podía serle proporcionada por un acumulador eléctrico que lo activaba. Después de poco tiempo, el conversor de carbón ya funcionaba automáticamente con plena autonomía, puesto que se convertía en un generador de energía que actuaba, sin consumirse, como un ‘catalizador’: en este caso, la energía se produce a partir de nada consumible. Se originaba, eso sí, una transformación de las fuerzas electrogravitacionales existentes en el interior de la Tierra en electricidad utilizable. Un principio de simplicidad genial cuando se ha logrado dominar y se sabe utilizar correctamente”.

“El aparato volador Haunebu-2 –continúa explicando el informe– poseía un cañón de grandes dimensiones que habría de provocar una impresión inolvidable en toda persona que lo contemplase sin estar preparada para ello o sin saber de qué se trataba, pues superaba los 25 metros de diámetro y en su eje central alcanzaba los 10 metros de altura”.

Bombas en forma de discos y platillos Vril

Que algunos artefactos bélicos alemanes tenían una extraña forma discoidal no es ningún secreto. Así, bajo la designación de V-4 –la generalidad del público sólo conoce la V-1 y la V-2– se construyeron varios discos voladores para ser empleados como “bombas volantes”.

Así, los datos llegados hasta nosotros aseguran que en 1941 ya habían sido acometidos los estudios para diseñar la “peonza volante” de Schriever-Habermohl, un avión de forma circular y despegue vertical provisto de motores de “reacción convencional”, efectuándose a finales de 1942 las primeras pruebas de vuelo, durante las cuales se constataron graves errores de construcción.

Paralelamente, y después de una larga serie de ensayos, el ingeniero Richard Miethe comenzó a trabajar –también en 1942– en la construcción de aparatos que volaran y tuvieran forma de disco. De sus investigaciones, realizadas en colaboración con el científico italiano Giuseppe Bellonzo, surgiría una nueva versión de la V-7.

Transcurrido un tiempo, y bajo el apoyo del propio Führer, los equipos “Miethe-Bellonzo” y “Schriever-Habermohl” entraron en contacto con el propósito de aunar esfuerzos para realizar coordinadamente sus investigaciones y hacer otras en conjunto. Finalmente sus esfuerzos dieron como fruto la primera, legendaria e increíble V-7, aparato similar a un helicóptero ultrasónico que presentaba doce agregados tipo turbo BMW-028. En su primera prueba se remontó a una altura de 20.813 metros de altitud, alcanzando en la segunda 24.200. Y todo ello utilizando helio como “combustible de base”.

Por otra parte, se desarrolló también otra línea de “discos volantes” conocidos como serie Vril. De ella se ocupó el “grupo Schumann” en íntima relación con el departamento E-4, de la SS, especializado en “armas milagrosas”.

Hoy sabemos que llegaron a construirse 17 aparatos de la serie Vril-1. Su diámetro era de 11,56 metros, podían alcanzar velocidades de 2.900 km./h y llevaban un cañón teledirigido como dotación de combate. El Vril-1 era el equivalente revolucionario de un “avión de caza”, mientras que el Vril-9 era un “caza monoplaza”. Curiosamente, su diseño parece coincidir con el del aparato que fue visto en la Luna por el astronauta norteamericano Edwin Aldrige.

Bombas de fuego que paralizan los motores de los aviones

El informe asegura también que, aunque al final de la Segunda Guerra Mundial resultaba evidente que era imposible coordinar los esfuerzos y mermaban los recursos, los nazis no dejaron en ningún momento de perfeccionar sus armas. Es más, al ir dominando la tecnología de propulsión electrogravitacional –se asegura– obtuvieron mayor velocidad, maniobrabilidad y otras prestaciones en los aparatos.

Así, se afirma, que en una fase intermedia, en la ciudad alemana de Neustad y bajo el control de tropas técnicamente especializadas de la SS, se desarrolló el proyecto “Bola de fuego”, al que los estadounidenses denominaron acertadamente Foo-fighter o “Combatiente total”.

Estas “bolas de fuego” eran dirigidas, mediante ondas de radio, hasta la proximidad de las formaciones aéreas aliadas. Posteriormente, los sensores de ondas infrarrojas de que iban provistos estos artefactos eran los autores del contacto final con el objetivo a destruir. El sistema se basaba en la búsqueda de fuentes de calor emitidas por los gases de escape de los aviones enemigos, haciendo que su radar resultara automáticamente destruido, dejando a los tripulantes sin orientación operativa y casi a la deriva.

Se sabe que, en una fase posterior de este proyecto, se idearon unos “tubos especiales” que funcionaban descargando de electricidad el objetivo y provocando, por tanto, un “total fallo del motor” o una “ausencia repentina de electricidad”.

Un fenómeno muy similar al ocurrido en algunos avistamientos de OVNIs, en los que los vehículos motorizados se detienen bruscamente sin conseguir que vuelvan a funcionar mientras dura la presencia del OVNI.

La invasión extraterrestre y la conspiración OVNI

Es evidente que estos aparatos volaron y se utilizaron en aquella época. Pero ¿continúan haciéndolo hoy? Si los comparamos con las fotografías de OVNIs tomadas en distintos lugares en nuestros días, podemos observar una enorme semejanza entre ellos y los artefactos que, según el informe, construyeron los nazis. Prueba de ello es que, con motivo de uno de los primeros discos voladores, avistado en Praga a comienzos de 1945, la prensa asociaba totalmente el fenómeno a los nazis, titulando así la noticia: “Los discos voladores inventados en Alemania”.

Sin embargo, al poco tiempo, y movidos tal vez por la ciencia-ficción de moda en ese tiempo o quién sabe si por otras oscuras intenciones, los gobiernos –y por consiguiente la prensa– comenzaron a especular sobre el “peligro de invasión extraterrestre”.

El mismo Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos en aquella época, declaró que él, personalmente, había visto un OVNI. Incluso en algunos círculos científicos se llegó a comentar que “el presidente de Estados Unidos y el Secretario General del PCUS habían hablado seriamente sobre la posibilidad de sufrir un ataque masivo de OVNIs”, hablando de ellos como si se tratara de naves venidas del espacio exterior.

Sin embargo, años después de que los rumores sobre “visitantes extraterrestres” se extendieran por todo el planeta, la revista estadounidense Examiner volvía a la tesis de finales de la guerra en un artículo publicado el 26 de mayo de 1988 bajo el título ¡El misterio de los OVNIs, desvelado!, y en el que se decía: “El secreto sobre los OVNIs estaba ya resuelto hace mucho tiempo, si es que existió alguna vez. Los extraterrestres son, en realidad, nazis que desean reedificar su imperio. Los gobiernos del mundo están perfectamente informados de todo este asunto y, por ello, callan, y, al mismo tiempo, están verdaderamente aterrorizados”.

Naves nodriza con forma de puros

Un dato más que parece dar pábulo a la “hipótesis nazi” es que en algunos informes sobre OVNIs se habla también de la existencia de aparatos gigantescos –con forma de cigarrillo o puro habano–, que se han interpretado como naves nodrizas en las que se alojarían los “discos voladores” y que suelen viajar con mayor lentitud siguiéndolos.

Pues bien: según el informe, bajo el nombre de Andrómeda, se escondía, en efecto, el proyecto para una nave nodriza; nave que –se asegura– existía ya en 1944, habiendo sospechas de que las había, incluso, con anterioridad a esa fecha.

Con una eslora de 109 metros, estas naves aéreas gigantescas –se afirma en el informe– se impulsaban con propulsores tipo Thule y estaban proyectadas con una capacidad interior suficiente como para transportar y alojar un aparato Haunebu y varios de tipo Vril.

Todos ellos –se añade– podían despegar de la nave nodriza durante el vuelo de la misma e, igualmente, retornar a ellas a través de unas escotillas laterales especiales. También se dice que estos gigantescos aparatos iban armados de cañones que podían emerger y recogerse de forma automática.

Y lo cierto es que, tras la guerra, fueron capturados por los aliados dos proyectos de construcción de estas enormes naves Andrómeda; ahora bien, sobre su fabricación real y operativa no se ha podido aportar prueba alguna. Sin embargo, y a pesar de no contarse con vestigios de la época, parece que actualmente existen aparatos tipo Andrómeda o similares y que han podido observarse perfectamente en vuelo. Las fotografías posbélicas de los “cigarros voladores” son abundantes.

Extraterrestres que hablan en alemán

Un hecho muy concreto, las fotografías tomadas por George Adamski en 1952 a un “platillo volante”, en el que eran claramente visibles los símbolos del Sol Negro nazi, hizo que se adoptaran urgentes y energéticas medidas. Así, en un documento secreto de la CIA conocido gracias a una filtración, se decía que “ha sido estructurada una red de información a nivel mundial... y se han cursado órdenes a las principales bases aéreas militares bajo nuestro mando para localizar, interceptar y abatir a los OVNIs... Todo este tipo de información debe ser cuidadosamente ocultada y preservada del acceso público a fin de evitar un pánico general”.

A partir de entonces las fotografías sobre discos voladores serían confiscadas o publicadas sistemáticamente como falsas.

Además, se programó paralelamente una campaña orientada a atribuir un origen extraterrestre a los OVNIs y a promover “evidencias” de la “normalidad” de visitas extraterrestres a lo largo de la historia.

“De esta forma –dice el misterioso informe– se evitaba que se relacionen a los OVNIs con el III Reich o el nacionalsocialismo, y se minimizaba, por tanto, la sensación de pánico mundial”.

Sin embargo, aunque existían múltiples narraciones ridículas sobre OVNIs que tienen por protagonistas a “venusianos”, “hombres verdes” y extraños seres monstruosos, hay otros testimonios que deberían ser tenidos en cuenta. Es el caso de cierto californiano, comerciante de cereales, que aseguró haber visto un OVNI posado en la tierra y haber oído nítidamente a los tripulantes de la extraña nave expresarse en correcto alemán y no en un idioma marciano.

La reacción del gobierno estadounidense ante estas afirmaciones fue automática, intentando impedir una mayor difusión de esos datos; y así, a pesar de comprobarse que aquel hombre era sincero en sus manifestaciones y gozaba de una salud mental totalmente normal, se le apartó de la vida pública, fue internado en prisión y se procedió a eliminar todas las huellas de sus manifestaciones.

George Adamski no sufrió la misma suerte, pero fue porque afirmó haber contactado “simplemente” con venusinos... Y, sin embargo, los misteriosos diseños vistos por Adamski eran, indudablemente, cruces gamadas; lo que sucede es que él los relacionó con símbolos universales y ancestrales sobre Venus.

Expedición a la Antártida

Otro hecho que apoya la tesis del informe sobre el origen nazi de muchos OVNIs es la misteriosa expedición a la Antártida realizada por los alemanes en 1938 bajo el mando del capitán Ritscher. Su objetivo, tanto científico como militar, consistía sobre todo en conquistar un espacio de este inhóspito territorio. Y así fue cómo el nombre del buque en el que se trasladaron los alemanes –Neu Schwabenland (Nueva Suabia)– fue puesto a una amplia zona de costa antártica que ningún gobierno germano de posguerra ha dejado de reivindicar.

Años más tarde, en uno de los momentos más encarnizados de la Segunda Guerra Mundial, Döenitz, el gran almirante de la Kriegmarine (Marina de Guerra) del III Reich, transmitió una misteriosa orden a las “fuerzas de reserva del último batallón” de submarinos, plenos de importantes misiones, de una tarea “especial adicional”. Respecto a los pormenores y detalles de sus instrucciones, nunca se ha podido saber nada con certeza y, hasta hoy mismo, permanecen en el más absoluto misterio.

Hay que tener en cuenta que, en aquellos días, la flota submarina alemana era la más perfeccionada de todo el mundo. Hay plena certeza de que se construyeron submarinos antisonar, de propulsión eléctrica, desmontables y veloces. También se sabe que existían proyectos para construir otros superiores incluso a los indicados, y está demostrado que el transporte masivo de hombres, víveres, municiones y miles de mercancías por vía submarina era totalmente posible y seguro para los alemanes. En realidad, el III Reich jamás interrumpió su contacto permanente con Japón ni con otros puntos del planeta.

Pero, ¿cuáles eran los verdaderos objetivos, estratégicos y militares de aquella potencia submarina? Algunos dicen que parecían ser otros muy distintos a ganar la guerra entablada en la superficie. Lo cierto es que los documentos capturados por los aliados, relacionados con la armada submarina alemana, durante la Segunda Guerra Mundial, sus misiones, tácticas, objetivos, etc., aún están bajo prohibición de consulta sin ninguna clase de justificación. “Aunque, sin duda –como apunta el informe que recibí– habrá una que los aliados y algunos más conocen”.

La misteriosa desaparición de cien submarinos

Algo que añade más misterio al asunto es que, hasta hoy, no se sabe el paradero de cerca de cien submarinos, prácticamente indestructibles por causas naturales. Los aliados han revisado bien sus hundimientos de submarinos alemanes y no les salen las cuentas. Pero tal cantidad de submarinos “volatilizados”, sin dejar ningún rastro, representa una enorme flota. Además, no se trata de submarinos normales, ya que incluso buena parte de los mismos eran del tipo U-21, unos supersubmarinos fabricados en las postrimerías del III Reich y muy perfeccionados. Así, los tipos U-21 y U-23 eran de gran tamaño, pero estaban construidos por módulos y podían desmontarse para ser trasladados. Los enormes submarinos mercantes del tipo U-10 tenían gran facilidad para transportar los módulos individuales destinados a construir los anteriores o para que navegasen, desmontados, en su propio seno.

La única explicación para este misterio supone en nuevas preguntas: ¿Serán estos barcos desaparecidos los “submarinos fantasmas” que, desde 1945, son vistos de vez en cuando en el mar? ¿Dispondrán, para esconderse, de bases especiales, protegidas e indetectables, tal vez en el seno de los eternos hielos polares?

Al menos existen fotos que permiten apreciar la identidad entre un “submarino fantasma”, oficialmente de “origen desconocido”, y un submarino alemán tipo U-23.

Una derrota inexplicable

Aprovechando el buen clima invernal antártico, en el invierno de 1946, recién acabada la guerra en Asia, llegó a la Antártida, bajo el mando del almirante estadounidense Richard Byrd, una importante flota estadounidense. Esta expedición tenía como nombre clave High Jump (término deportivo inglés para designar el salto de altura). Después de una meticulosa y larga preparación, el convoy arribó a la Antártida en febrero de 1947; pero se dio por finalizada apresuradamente el día 3 de marzo de ese mismo año. Y en este ínterin, según documentos militares, se perdieron de forma “misteriosa” varios aviones de combate y hubo “bajas” de marines. No se informó abiertamente, pero parece que actuaron fuerzas misteriosas que repelieron la presencia militar americana e hicieron imposible su asentamiento.

Tras cancelar la operación, repentinamente, el almirante Byrd comunicó a la prensa algo sumamente extraño y fuera de contexto: “Resulta una verdad muy amarga de admitir; pero en caso de un nuevo conflicto bélico, podremos ser agredidos por aviones que tienen la capacidad de volar vertiginosamente desde un Polo a otro. Se precisa tomar urgentemente adecuadas medidas de defensa para interceptar a los aviones enemigos que provengan de regiones polares. Especialmente interesa –y se precisa– circundar la Antártida de una zona de defensa y seguridad".

Podemos concluir, pues, que la invasión del territorio antártico alemán, la “Nueva Suabia”, deseado por Estados Unidos como un conveniente “botín de guerra”, aparentemente fácil de ocupar, resultó un rotundo fracaso; y es ridículo creer que éste se debiera a un ataque de “pingüinos asesinos”...

Los primeros vuelos espaciales fueron de los nazis

En 1958 se realizó una nueva expedición estadounidense a la Antártida; pero en esta ocasión portaban armas terriblemente eficaces, incluso nucleares. Llegaron allí en el frío y oscuro verano polar. En tres ocasiones –27 y 30 de agosto y 9 de septiembre– se lanzaron misiles atómicos contra el territorio de “Neu Schwabenland” (o “Nueva Suabia”), pero en ninguna de las tres ocasiones llegaron a tierra, sino que explosionaron –sorpresivamente– en pleno vuelo al aproximarse a la vertical de la costa.

¿Qué razón hubo para realizar aquellas empresas bélicas sobre la zona antártica? ¿Y para rodear todo este tema de misticismo, desinformación, descrédito y noticias falsas?

Un último hecho podría aclarar más este enigma: se conservan fragmentos de un informe alemán definitivo. Versa sobre una “misión suicida” que se llevó a cabo con un único Haunebu-3 que se llegó a construir: ¡un vuelo a Marte!

El Haunebu-3 tenía 71 metros de diámetro. Matemáticamente se calculó su capacidad de autonomía con propulsión electrogravitacional y resultó ser de 75.274.000 Kms., es decir, que cubría la distancia Tierra-Marte. Pero después el impulsor electrogravitacional quedaba inoperante porque lentamente se ligaba a los metales que entonces se pudieron utilizar en su construcción. Un viaje en tales condiciones significaba, en consecuencia, un viaje a lo desconocido; y lo más probable, sin posibilidad alguna de regresar para la tripulación, compuesta por alemanes y japoneses. Pero así se decidió –según el informe mencionado– en el departamento E-4 de la SS, en la primavera de 1945; aunque fuese un postrer acto de sacrificio.

Tras zarpar, según el informe, el cohete navegó durante ocho meses y medio alcanzando la superficie de Marte, como estaba previsto, a mediados de enero de 1946. Al parecer, no hubo problemas en el viaje, pero se piensa que con el propulsor electrogravitacional prácticamente agotado, la extremadamente tenue atmósfera marciana y la atracción gravitatoria, el aterrizaje de la nave no debió ser suave. Aún así no hay seguridad de que fuese un aterrizaje forzoso, porque –siempre según el informe– llegó con la energía mínima suficiente para contrarrestar la relativamente leve fuerza de gravedad marciana.

Lo cierto, en cualquier caso, es que por ahora sólo podemos especular sobre aquella empresa espacial pionera y el destino de aquellos anónimos primeros cosmonautas. Y es que, por increíblemente fantástica que pueda parecer esta historia, es un acontecimiento contrastado, aunque, eso sí, celosamente ocultado al público.

¿Cabría la posibilidad de que la tripulación del Haunebu-3 encontrase algo más de lo que las actuales sondas no tripuladas han descubierto para nosotros, como verdaderos restos de cultura o incluso refugios subterráneos habitables? Imposible saberlo. Aunque lo más probable, todo hay que decirlo, es que el Haunebu-3 esté hoy sepultado bajo metros de arena marciana.

¿Hay bases nazis en la Luna?

El informe vienés se refiere también a extrañas fotografías de OVNIs tomadas desde naves espaciales... A una nave tipo Haunebu-3 aproximándose desde la Luna a la Tierra..., a una enorme y extraña letra “S” trazada sobre el suelo lunar... ¿Podría –se pregunta el informe– ser la inicial del término militar alemán Stützepunkt o “punto de apoyo”? ¿Puede tratarse de simples alucinaciones cuando estamos ante un insobornable y neutral material fotográfico?

El informe concluye considerando que todo esto, por supuesto, son hipótesis difíciles de creer y hasta de concebir, aunque si observamos en conjunto el mosaico y los hechos que se complementan, unos con otros, ello nos lleva, por una lógica elemental, a reflexionar sobre el conjunto del tema y muchas piezas aisladas pueden convertirse en pruebas irrefutables. Es el caso de los esquemas de platillos volantes alemanes, extraídos del Tomo 1º del libro Deutsche Flugscheiben und U-Boote überwachen die Weltmeere, de O. Bergmann (Editorial Hugin e.V.S., Postfach 13, 5802 Wetter 1, Alemania).

Borrando todo rastro

Se sabe, desde luego, que a principios de mayo de 1945 todos los centros alemanes de investigación aeronáutica recibieron la orden de Adolf Hitler de destruir toda evidencia sobre proyectos y armas secretas en desarrollo. Ya en aquella época los alemanes eran poseedores del cohete A-9, capaz de mantener a un astronauta en órbita permanentemente en torno a la Tierra.

Según otra información divulgada, al final de la Segunda Guerra Mundial, estaba también muy avanzada –en los laboratorios subterráneos secretos de Breslau– la construcción de cuatro prototipos de discos volantes, que formaban parte del programa Vergeltungswaffen (armas de represalia).

Se dice que, en los últimos momentos, cuando los rusos presionaban por el frente del Este y los estadounidenses avanzaban por el Oeste, mientras Hitler y sus íntimos colaboradores se guarecían en el búnker berlinés, se embarcaron todos los planos y prototipos secretos de Breslau en un submarino que zarpó de Kiel con rumbo desconocido. ¿Arribó el sumergible a algún lugar secreto de América del Sur? ¿Llegó a la Antártida? ¿Continuaron los trabajos iniciados en Breslau en algún lugar ignorado?

Si así fuera, tendríamos una explicación para esos OVNIs tripulados por hombres altos y rubios vistos, particularmente, poco después de terminar la Segunda Guerra Mundial.

Claro que ello no explicaría el avistamiento de todos los casos de OVNIs. Porque ya los textos evangélicos hablan de misteriosas ruedas de fuego girando en el espacio y, a lo largo de toda la historia humana (edades Antigua, Media, Moderna y Contemporánea), encontramos innumerables relatos sobre OVNIs, como puede comprobarse leyendo cualquier tratado al respecto. Los UFO-NS, los OVNIs nacionalsocialistas, podrían ser la explicación de fenómenos recientes y no de todos. Pero, ¿y anteriormente?

Podríamos pensar que la técnicas nazis coincidieron, en mayor o menos medida, con visitas de otras civilizaciones superiores ¿extraterrestres?, ¿intraterrestres? O que los nazis las hubieran obtenido de esas civilizaciones.

Se sabe que Hitler creía en la teoría de que la Tierra es hueca y que hizo esfuerzos por entrar en contacto con ese mundo intraterreno a través de comunicaciones subterráneas. Y el cada vez mayor convencimiento de que existen aberturas polares que a él conducen, hace también pensar en la posibilidad de que la expedición Ritscher llegara a descubrirlo.






lunes, 27 de julio de 2009

Películas Snuff

Las películas snuff son aquellas donde se tortura, viola y asesina con el único objetivo de registrar estos hechos por algún medio audiovisual. Este tipo de films se han transformado en un mito moderno, en una leyenda urbana, ya que todavía se sigue - y se seguirá discutiendo - sobre su existencia. Parecería ilógico pensar que en nuestra enferma sociedad, no haya algún individuo que se regocije - intelectual o comercialmente - con la producción y distribución de este tipo de material.



Muchas son las historias vinculadas a la producción y comercialización de estas películas. Se las relacionó con redes pedófilas, con ritos satánicos e incluso con círculos millonarios. Los lugares donde se filmarían también dependen de quien cuente la historia: algunos sostienen que en alguna selva de Sudamérica, otros hablan de alguna playa desierta en Tailandia, en los jardines de la mansión de un empresario alemán, en El Paso en la frontera entre México y Estados Unidos...

Lo más cercano a una snuff que habría realizado David Berkowitz conocido como el Hijo de Sam - de algunos de sus numerosos crímenes. Estas cintas circularía dentro de la secta norteamericana Iglesia de Satán. Algunos afirman que la filmación del asesinato de Stacy Moskowitz en 1977, en Brooklin, Berkowitz la realizó con el objeto de vendérsela a Roy Radin, un empresario de Long Island, conocido por su enorme colección de películas porno, a la cual quería agregar una snuff. Se rumorea que hay alrededor de diez copias de este asesinato, aunque nunca pudo encontrarse ninguna.

A pesar de que la posición oficial del FBI niega su existencia, un investigador de la Oficina del Fiscal del Distrito de Carolina del Norte confirmó -en secreto- que las cintas estaban en poder de la agencia.


Los oportunistas nunca se pierden las posibilidades para obtener ganancias; en febrero de 1976 - cuando los rumores acerca de la existencia de las snuff ocupaban varias conversaciones -, en la zona de Square en New York apareció un afiche que mostraba la foto cortada de una mujer desnuda, con la siguiente leyenda: "El film que sólo puede hacerse en Sudamérica donde la vida es BARATA!". Asimismo anunciaba la "cosa más sangrienta que haya pasado enfrente de una cámara"; y "La película que decían que nunca podía exhibirse".

La película fue realizada por el matrimonio Michael y Roberta Findlay en Buenos Aires en los años 70. En Snuff (así se llamó originalmente la película) se ven escenas de El Tigre, Ezeiza y la ciudad deportiva de Boca Juniors, así como las actuaciones de las modelos Mirtha Massa y Margarita Amuchástegui, junto a actores como Clao Villanueva, Alfredo Iglesias (que actuaba en El Santo de la espada) y Aldo Mayo (de pequeñas apariciones en El Capitán Piluso). Es muy probable que los actores argentinos no supieran lo que estaban filmando, ya que se trataba de una producción yanqui. De todos modos, no es una película con las características de lo que hoy conocemos como snuff, es decir, donde hay una muerte real.

El film trataba de mostrar mucha violencia y asesinatos mal trucados, usando vísceras de animales. Treinta años después, Snuff sólo provoca risa. Pero el film es emblemático porque la estrategia publicitaria de aquel momento fue asegurar que en el film había un asesinato real.

Algunos rumores afirman que el productor llegó a contratar a unos manifestantes para que fingieran estar en contra de la exhibición de la película. Casi el mismo modelo de promoción que luego usarían los directores de El Proyecto Blair Witch. A pesar de lo rudimentario de esta filmación de los 70, el éxito de Snuff fue llamativo y le permitió al matrimonio Findlay vivir su momento de gloria como directores de cine no convencional. Filmada en blanco y negro, Snuff nunca quiso tener a la Argentina o a Sudamérica como mercado consumidor. Fue íntegramente doblaba al inglés y puede asegurarse que lo más argentino que tiene es una escena en que una horda asesina muy al estilo del clan Manson comete uno de sus crímenes en un almacén atiborrado de latas de galletitas Terrabussi.

A pesar de que un simple análisis del film -la supuesta víctima era un miembro del equipo de filmación- daría por tierra con su supuesto carácter real, muchos quisieron creer que se trataba de una verdadera snuff. El fiscal del Distrito de Manhattan tuvo que dar una conferencia de prensa aclarando que se había analizado detalladamente la película, y que se trataba de una obra de ficción y de buenos efectos especiales. Pero los rumores continuaron, por lo que el Fiscal siguió con la investigación hasta que un mes después pudo dar con la actriz que era "asesinada" siendo entrevistada por la policía y dándole punto final al asunto.

En 1991 uno de los episodios de la serie Guinea Pig llega a las manos del actor Charlie Sheen que convencido de la verosimilitud de los crímenes, la entrega al FBI para que la analicen.

La serie Guinea Pig consta de 7 cintas marginales editadas en Japón en 1989 (para televisión), y está registrada comercialmente. Se distribuye en circuitos legales del gore y otra cinta de la serie muestra el "detrás de escena" de la filmación del supuesto "asesinato".

Los episodios que "simulan" ser snuff son Unabridged Agony, donde una mujer es atada a una silla, torturada y asesinada; y The of Flesh and Blood donde una especie de samurai comenzará a cortarle los miembros a una mujer hasta provocarle la muerte.

El morbo explica el éxito de El Proyecto Blair Witch, que consiguió convencer a miles de personas de que mostraba imágenes reales.

El asesino serial Charles NG, también habría filmado sus asesinatos con la intención de distribuirlos comercialmente. A pesar de que la posición oficial del FBI niega su existencia, un investigador de la Oficina del Fiscal del Distrito de Carolina del Norte confirmó - en secreto- que las cintas estaban en poder de la agencia.

Los datos relacionados a las snuff parecen no tener fin: durante el proceso judicial seguido contra Johnny Zinn por el secuestro y muerte de Linda Daniels (de tan sólo 20 años) en la ciudad de Nueva México, uno de sus cómplices confesó que la idea era realizar una snuff, proyecto que no llegó a concretarse.

Yaron Svoray, un ex militar israelí, publicó un libro sobre la posible existencias de estos films: Dioses de la muerte. Entre otros datos, Svoray confirma la existencia de videos que registraron las atrocidades cometidas por los soldados en la ex Yugoslavia.

En Inglaterra, The Times en el año 1990 había publicado una investigación donde se sostenía que la policía había descubierto evidencias de que inmigrantes mexicanos eran asesinados para filmar películas snuff.

Todas estas historias, más las inventadas alimentaron y siguen alimentando el mito de las snuff (incluso se había llegado a sostener - aunque ya fue refutado - que Charles Manson grababa este tipo de películas en Texas).

Las posiciones acerca de su existencia están divididas. Los que niegan su existencia, cual el apóstol Tomás, esgrimen como argumento que nunca han visto una snuff.

Todas las agencias de seguridad de los Estados Unidos manifiestan que si este tipo de material existiera, ellos tendrían una copia. Ken Lanning, experto del FBI, sostiene que luego de una investigación de más de 20 años nunca pudo dar con ninguna persona que hubiera visto realmente una snuff movie.

El detective Mick Hames, jefe de la División de Publicaciones Obscenas de Scotland Yard sostiene que "de existir este tipo de films, sería el primero en enterarme. No existe este tipo de películas en Inglaterra aunque estoy seguro de que existen en los Estados Unidos".


Para Charles Balun, distribuidor de la mítica Guinea Pig, "lo más cercano a las snuff movies es lo que yo llamo la autopsia. Faces of death y Escenas de muerte, son noticias o archivos de la policía que muestran distintos tipos de asesinatos, autopsias, suicidios, etc. Pero esto no es snuff porque solo son una crónica de una muerte real. Snuff, por su definición, es una muerte coreografiada".

Andrew Vachss, abogado y escritor de numerosos best sellers, sostiene que "uno tiene que ser completamente näive para pensar que no existen. Sabemos que el Shah de Irán tiene cintas de la Savak (policía secreta iraní) torturando a gente hasta la muerte. También sabemos que Idi Amin graba numerosas ejecuciones".

En tanto que Ted McIlvana, custodio de la colección de 289.000 películas porno y 100.000 videos del Instituto para el Estudio Avanzado de la Sexualidad Humana, manifestó que sólo ha visto tres muertes en cámara en 25 años de dura investigación. Dos eran accidentes. El tercero era una "ceremonia religiosa bizarra en Marruecos donde un niño jorobado era descuartizado por caballos salvajes mientras los hombres que estaban alrededor se masturbaban".



Hace algunos años, Frank Henenlautter, director norteamericano de películas hardcore ofreció una recompensa de un millón de dólares a quien le mostrara una snuff. Nadie se presentó.

Más allá de su real existencia o no, este tipo de films contiene algún elemento que provoca que el mito siga creciendo día a día. Las vinculaciones a determinados ritos satánicos, a perversiones sexuales y al simple comercio nos hace pensar en cuán enfermos estamos como sociedad. Que alguien alcance el éxtasis sexual, religioso o monetario mediante la tortura, el ultraje, el asesinato da una idea de cuántos problemas tenemos por resolver. Para el director Paul Schrader - quien hizo referencias a las snuff en su película Hardcore -, "el cine es un medio flexible. Es fácil simular una muerte en una cinta, que es en parte el motivo porque la gente cree en la existencia de snuff films. Ven muertes simuladas y creen que son genuinas. Creo que es posible que existan, pero existan o no es menos importante que la creencia de la gente en su existencia; es la voluntad de creer en una fantasía maligna. Eso hace al mito interesante".