domingo, 22 de mayo de 2011

21 de mayo: Fin del mundo de Harold Camping y de nadie mas

Otra vez el supuesto profeta Harold Camping queda mal, muy mal. Según este hombre el fin del mundo llegaba ayer, empezando con un terremoto en Nueva Zelanda que pasaría supuestamente a las 6 de la tarde, hora local.


Según las predicciones de Camping este terremoto iba a hacer que el terremoto en Japón pareciera insignificante. El problema con esto es que ya pasaron las 6 de la tarde en casi todo el mundo, ya es 22 de mayo en Nueva Zelanda y no ha habido ningún terremoto significante.


Otra vez las predicciones de Harold Camping nos han fallado, a pesar de todos los anuncios de este hombre sobre el fin del mundo, ningún desastre natural ha ocurrido, mucho menos uno que dejara ver al terremoto de Japón como un "picnic en un día de escuela de domingo".


Ahora tendremos que ver con que clase de excusa sale Camping respecto a su error, esperemos que sea una mas original que la que dijo cuando predijo que el fin del mundo era en septiembre de 1994. En esta fecha Harold dijo que había sido un error matemático.

5 comentarios:

En la Distancia dijo...

Este es el embustero más grande que puede existir, pues se ha enriquecido, con los ilusos que creen en él.

DIEGO CASTRO & FABIAN ROMAN dijo...

BUEN BLOG COMPAÑEROS EXCELENTE INFORTMACION QUE NOS SUMINISTRAN PARA ESTAR BIEN INFORMADOS

Andres Hernandez, Javier Villan dijo...

Excelente blog queda demostrado que hay cientificos que estan errados al pronunciar el fin del mundo

Danilo Mora - Gustavo Vecino dijo...

q bueno amigos muy interesante sobre el medio ambiente

kira dijo...

el fin no sera en el 2012 el fin del mundo numca llegara el fin de la raza himana llegara pero solo aki en la tierra para todos los humanos muertos vivos la tierra quedara desabitada todas las vistas humanas cambiaran de forma solo veremos luz en el lugar que ban a ir todos los muertos y vivos pero la luz los hara parte de ella misma formaran uno solo haci todo regresara a ser como en el cominezo de el pensar