viernes, 6 de marzo de 2009

2 Extrañas y curiosas enfermedades

Sólo reconoce a su mujer cuando viste de rojo


Barry Wainwright descubrió desde muy pequeño que era diferente a los demás, sufría una enfermedad que le "imposibilitó hacer amigos y llevar una relación normal con su familia". "Un día hablaba con alguien y al día siguiente no le conocía", explica Barry, que hoy tiene 54 años.

Sufre una enfermedad que, aunque parezca rara, afecta a millones de personas. Es la prosopagnosia, o ‘ceguera de la cara'. Un mal por el que la persona que lo sufre no puede reconocer, sólo visualmente, los rostros de los demás, por muy cerca que los tenga.

Lo peor para Barry ha sido tener que vivir con una enfermedad que desconocía hasta hace poco más de tres años. Los médicos no lograban diagnosticar nada, y desde pequeño muchos coincidieron en una posible forma de autismo, algo que inmediatamente descartaban en cuanto le sometían a pruebas como la del test de inteligencia, cuyos alto valores en Barry no se correspondía con los de un autista.

Barry ha luchado siempre por llevar una vida lo más normal posible. Consiguió acabar una ingeniería química, se casó y tuvo siete hijos. En su caso, la prosopagnosia se manifestó desde su nacimiento (en otros casos también puede aparecer por lesiones cerebrales).

Los enfermos no suelen reconocer a una persona con la que han mantenido una conversación horas antes y así, Barry, como muchos otros, debe apoyarse en pistas, como le ocurre en el caso de su mujer, que, pese a que reconoce su voz, suele portar una prenda roja o bien se coloca siempre en el mismo lugar en las fotos para ser reconocida siempre por su marido.

Una niña china lleva 12 años sin poder dejar de reírse por una extraña enfermedad


Xu Pinghui, una adolescente china de 13 años, lleva padeciendo un extraño síndrome desde que tenía ocho meses, cuando una fiebre motivó que la pequeña no dejara de emitir risas incontrolables, según una información publicada este jueves por el diario The Sun.

Viendo sus risas nos sentimos tristes, es como si llorara

La joven, que no puede hablar, se comunica con distintos sonidos a través de su risa.

A lo largo de su vida ha dejado perplejos a muchos doctores que la han tratado, y sus padres se muestran desesperados por encontrar una cura.

Su madre, Yang Longying asegura que "desde los ocho meses ha estado riéndose incontrolablemente", mientras que su padre, Xu Weiming, añade: "No hay consuelo posible para nosotros, viendo sus risas nos sentimos tristes, es como si llorara".

Ambos planifican ahora realizarle una exploración por escáner que permita llegar a alguna respuesta acerca de su extraña condición.

1 comentario:

Feroz dijo...

Bueno.... con esa mujer de rojo hasta yo digo que es mi esposa XD XD, bueno hablando en serio, está buenísimo tu blog, lo leo todos los días