viernes, 29 de octubre de 2010

Roswell: ¿Ensayo secreto del Ejercito de EE.UU?

El investigador norteamericano Nick Redfern acaba de proponer una nueva teoría para explicar el controvertido episodio ocurrido en Roswell en 1947. De acuerdo al trabajo realizado por este estudioso, lo sucedido aquel día sobre los cielos de Nuevo México (Estados Unidos) fue la nefasta consecuencia de un ejercicio experimental del Ejército del Aire de los Estados Unidos (USAF) destinado a mejorar sus capacidades bélicas en plena Guerra Fría.

Experimental tripulada por presos japoneses que fueron utilizados como conejillos de indias por parte de los militares norteamericanos. La crueldad del ensayo –así como las características tecnológicas de la nave siniestrada– habrían sido la causa por la cual se ha mantenido el secreto durante tantos años.

Redfern es uno de los investigadores más activos del panorama mundial. Una de sus obsesiones siempre fue el acontecimiento ocurrido en Roswell el 4 de julio de 1947, cuando un artefacto de origen desconocido estalló en el aire precipitándose sobre el rancho de la familia McBrazel. Los restos del objeto fueron recogidos por oficiales de la Base Aérea de Roswell, que en la tarde del 7 de julio emitieron una nota de prensa confirmando que la USAF había recuperado los restos de un “platillo volante”. Sin embargo, horas después, los propios oficiales desmintieron las primeras afirmaciones y aseguraron que aquellas sospechosas piezas de metal pertenecían a un globo de tipo meteorológico.

Pero ni los desmentidos oficiales ni el tiempo redujeron el impacto de aquel suceso. Y es que lo ocurrido aquel día fue mucho más allá, puesto que además de lo acontecido en el citado rancho, decenas de testigos presenciaron la recuperación por parte de los militares de los restos de un artefacto discoidal estrellado en las inmediaciones de la localidad vecina de Corona. Según aquellos testimonios, durante el proceso de recuperación se pudieron capturar varios supuestos tripulantes sin vida. Por supuesto, toda la maniobra fue desarrollada en el más absoluto de los secretos…

¿Muñecos de pruebas?

Lo relativo a Roswell cobró nuevo brío a comienzos de los años ochenta, gracias a la publicación del libro El Incidente, de Charles Berlizt y William Moore. Y es que, en realidad, durante más de tres décadas la información sobre el asunto se había contenido de cara a la opinión pública. Posteriormente, llegaron investigaciones mucho más completas, como las realizadas por Kevin Randle y Don Schmitt, que lograron recuperar más de 200 testimonios que confirmaban la captura del extraño artefacto y sus presuntos ocupantes. Ellos y otros estudiosos demostraron que, sin género alguno de duda, algo se había estrellado en Nuevo México aquel día. Sólo faltaba averiguar qué tipo de objeto fue y cuál era su naturaleza y origen. Tal fue el impacto mediático de las nuevas investigaciones que Roswell se convirtió en una meca turística, se abrieron museos dedicados al “incidente” y los enclaves en los que se produjeron los hechos de 1947 pasaron a ser visita obligada para las decenas de miles de visitantes de la ciudad. Incluso uno de los pilares argumetales de la serie Expediente X orbitaba alrededor de lo ocurrido allí.

Finalmente, entre 1995 y 1997, las autoridades norteamericanas tuvieron que intervenir, admitiendo la realidad del suceso pero proporcionando una versión oficial, según la cual, el objeto estrellado era un globo militar y los tripulantes muñecos de pruebas –los llamados crash test dummies– lanzados desde las alturas para comprobar los efectos de una caída libre. Que el globo tipo Mogul al que se atribuyó el equívoco fuera lanzado un mes antes del suceso y los muñecos diez años después no hizo sino incrementar las sospechas de que el Gobierno intentaba esquivar la verdadera naturaleza de lo que capturaron allí. Más aún cuando las Fuerzas Aéreas sugirieron que la memoria de los testigos del suceso respecto a las fechas pudo ser la causa del error…

Aunque con anterioridad ya se habían propuesto numerosas hipótesis en las cuales se atribuía el origen de la nave de Roswell a un experimento militar, Nick Redfern incide en la misma línea pero sostiene su trabajo sobre una serie de fuentes anónimas que asegura poseen información concreta al respecto. De acuerdo a esas revelaciones, tras el final de la II Guerra Mundial, Estados Unidos decidió seguir trabajando en mejorar su potencial bélico ante posibles conflictos posteriores. Se hizo, por ejemplo, como consecuencia del proyecto Paper Clip, que consistió en “importar” científicos alemanes que había trabajado bajo órdenes nazis. Al mismo tiempo, los soviéticos hicieron algo parecido, importando el trabajo efectuado por los hermanos Horten, que habían diseñado varios artefactos aéreos con forma de “platillo volante”. Se asegura –si bien nunca ha podido demostrarse– que los rusos fabricaron hasta 1.800 naves basadas en los modelos alemanes.

Un experimento secreto de la USAF

Sin embargo, Redfern va más allá y sostiene que los norteamericanos también lograron perfeccionar esa tecnología. De hecho, se señala que uno de los cazas diseñados por los Horten –el modelo llamado Parabola– habría sido “vendido” a la USAF para su desarrollo. De hecho, en más de una ocasión se había señalado el parecido de este modelo a los nueve "platillos volantes" observados por el piloto Kenneth Arnold el 24 de junio de 1947, el caso que está considerado como el primero de la era moderna de los OVNIs y que aconteció sólo unos días antes del evento de Roswell, cuando se desató en todo el terrotorio norteamericano una intensa oleada de avistamientos de este tipo de “no identificados”. Precisamente, según la tesis propuesta por Redfern en su libro Ladrones de cuerpos en el desierto, el artefacto con forma de ala volante capturado por un destacamento militar en las proximidades de Roswell con tripulantes sería precisamente un modelo desarrollado a partir de este.



El problema es que Redfern se atreve a afirmar que los ocupantes del artefacto eran conejillos de indias humanos: soldados japoneses capturados por Estados Unidos a finales de la guerra, razón por la cual algunos testigos los asociaron con humanoides de aspecto oriental. También asegura que la USAF había perfeccionado una de las armas que el Imperio del Sol utilizó contra sus enemigos: los globos-bomba fugo. Precisamente, uno de esos artefactos habría impactado contra la aeronave secreta. Según Redfern, los restos de este globo serían los que se encontraron en el rancho de los McBrazel.

Criticas a la nueva hipótesis

Uno de los investigadores que ha puesto serias objeciones a esta nueva hipótesis es Kevin Randle –el investigador que quizá más sabe del caso Roswell; ex militar y oficial de inteligencia para más señas–, quien en el número de septiembre 2005 de la revista FATE explica que parece improbable que los restos hallados correspondan a un globo de estas características. "La textura de los restos encontrados, descritos por los testigos a los que entrevisté como metálicos, muy finos y, a la vez, extraordinariamente resistentes, no coincide con lo que sería de esperar en los materiales de un globo de estas características", explica el estudioso. "Además, no tiene sentido que los norteamericanos hubieran perfeccionado los globos japoneses fugo, puesto que tenían un valor bélico ridículo en comparación con los misiles que ya disponía Estados Unidos", recuerda el investigador español Carlos Canales. Por otra parte, Randle señala que no existen pruebas de ningún tipo que justifique la sospecha de que en Estados Unidos se hubieran desarrollado los proyectos de los hermanos Horten. Pero claro, el secretismo de las pruebas experimentales que se estaban realizando es la causa de que la USAF hubiera silenciado desde el primer momento lo ocurrido.

jueves, 28 de octubre de 2010

La sacerdotisa de Hitler y el Sol negro

India, primavera-verano de 1942. Las fuerzas del Eje avanzan invencibles en Europa y en el norte de África. La alianza entre el capitalismo occidental y el comunismo ruso, establecida para afrontar una durísima lucha sin cuartel contra el nazi-fascista-nipón, pasa por grandes dificultades.

En su casa de Calcuta (la ciudad de la diosa Kali), Savitri Devi, partidaria del nacionalismo indio más extremista, lee atentamente el Bhagavad-Gita: «¡Oh hijo de Kunti, si mueres combatiendo alcanzarás los Planetas superiores, si vences gozarás del Reino de la Tierra. Álzate y combate con determinación!».

En este pasaje, Krishna se dirige al campeón de los arios, Arjuna, incitándolo al combate durante las guerras védicas que tuvieron lugar en un remoto pasado antediluviano. Devi veía aquel pasaje como el modelo arquetípico del conflicto bélico que se estaba desarrollando en Europa. Por eso, no dudó en afirmar: «los arios están resurgiendo y conseguirán la victoria guiados por el Avatar Hitler. El término ‘ario’ significa ‘nacido dos veces’, pero en relación a la runa ‘Ar’ significa fuego, Sol primigenio, águila».

Así pensaba Devi en aquellos días. Su verdadero nombre era Maximiani Julia Portas. Había nacido en Lyon el 30 de septiembre de 1905, en el seno de una familia griega. Desde muy joven destacó por su excepcional capacidad para el estudio y se convirtió pronto en una notable políglota. Dominaba a la perfección ocho idiomas, incluido el hindi y el islandés. Doctorada en letras, también obtuvo diplomas en física, en química y en biología.

Era una mujer orgullosa de sus orígenes griegos. Admiraba ante todo lo que denominaba como «aquella civilización forjada en el hierro y en la verdad que fue la antigua Grecia de los héroes». Al igual que para otros intelectuales promotores del irracionalismo, para ella el canto del cisne de esta época heroica había sido la guerra de Troya. Después la cultura helena se habría sumergido definitivamente en una era oscura. Con una atávica aversión por las filosofías racionalistas y el judaísmo, Savitri Devi nunca aceptó el cristianismo. Ella se sentía profundamente aria, pagana y europea, así como enamorada de los brillantes dioses solares del hinduismo.

En 1936 estableció definitivamente su residencia en India. Las autoridades británicas la identificaron como sospechosa y la mantuvieron bajo estrecha vigilancia, puesto que conocían bien sus simpatías por el nazismo de Hitler. Después del estallido de la II Guerra Mundial, Devi se casó con Krishna Mukherjie, un brahmán indio que en los años precedentes había editado una revista filo-nazi enmarcada en el nacionalismo radical hindú, la New Mercury, clausurada por las autoridades británicas en 1937.

Al casarse, Devi se convirtió en ciudadana británica. También se manifestó como una admiradora incondicional del sistema de castas hindúes y en las campañas de agitación que desarrolló por India sostuvo abiertamente que era preferible una India sucia y repleta de fealdad que el Occidente capitalista, higienista, pero también falso, vacío, hipócrita y generador de todo tipo de decadencia cultural. Occidente representaba para ella un mundo sin futuro porque, en su opinión, Hitler lo vencería e impondría un Nuevo Orden Mundial basado en los antiguos valores heroicos.

En 1942 Devi se hallaba en plena búsqueda de una posible futura religión de estado para ese Nuevo Orden Mundial ario que barrería de la historia a la «débil» cultura «judeo-cristiana». Entonces tuvo una definitiva iluminación: el modelo de líder para esa nueva fe sería Amenhotep IV, el décimo faraón de la XVIII dinastía, que al ascender al trono asumió el nombre de Akhenatón (gloria de Atón) y trató de imponer el culto de un dios único, identificado con el disco solar.

En realidad, no era una fe nueva, sino el intento de restaurar el antiquísimo culto heliopolitano de Atum-Ra. Para Devi, como para otros ocultistas filonazis, su idea original habría sido después falsificada y secuestrada por los hebreos bajo el liderazgo de Moisés, que sobre esta base egipcia formuló el monoteísmo de Israel.

La iluminación de Atón

Para entender el culto que Devi pretendía refundar en el siglo XX sobre bases egipcias debemos viajar al año 3000 a.C.

Todo es tranquilidad en el entorno del Templo del Fénix en Heliópolis, la Ciudad del Sol, denominada On en egipcio. Está surgiendo el alba, a imitación del primer alba del Zep Tepi, el Primer Tiempo de los antiguos egipcios. En el interior del recinto del Templo, el Fénix –el rayo de sol– está por tocar con sus primeras manifestaciones la piedra Benben, el Piramidión cónico de hierro meteórico, colocado en la cima del obelisco y situado en el centro del templo.

El Piramidión resplandece de repente, tocado por los rayos solares, como recuerdo perpetuo del nacimiento de la Colina que emergió de las Aguas Primordiales cuando dio comienzo la Creación. El Padre de todos los dioses, Atum, está satisfecho. Atum es el túmulo primordial mismo, el gran «Él-Ella» de la doble sexualidad (andrógino). Así lo describen los Textos de las Pirámides, que contienen las más antiguas referencias de la cosmogonía fundada en torno a este dios supremo. La raíz de su nombre (tm) significaba tanto la nada como el todo. Atum era la totalidad de la existencia y de la no existencia.

Representado antropomórficamente con la doble corona de Egipto, la blanca del norte y la roja del sur, o con la cabeza de halcón y tocado por la serpiente cósmica Uraeus enroscada en torno a un disco solar, simbolizaba el Sol del atardecer, que sería sustituido en el curso de los siglos por el culto a Ra, el Sol en el cenit. Atum se convirtió en un Sol Negro, en un dios esencialmente invisible, que más tarde se transformaría en el Sol nocturno que viaja a través de las regiones subterráneas, o en el árbitro del destino, sentado en el polo del mundo.

Unos 1.500 años después de fundado este culto, el faraón Akhenatón y su esposa Nefertiti decidieron restaurarlo, hicieron trasladar la capital de los dos reinos de Egipto a una nueva ciudad santa edificada con ese fin: Akhetatón, la actual Tell el Amarna. Ésta se convirtió en el lugar del nacimiento del dios Sol, desplazando a Tebas (Luxor) y al culto de Amón. ¿Qué había sucedido? ¿Por qué cambió la capital en aquella que será recordada como la Revolución de Amarna?
Es preciso dar un breve salto atrás en el tiempo para entenderlo. Generaciones antes, el joven príncipe Tuthmosis-Menkheperure sentía fuertemente el peso de las responsabilidades que debería afrontar si un día fuese elegido faraón. Los faraones anteriores de la XVIII dinastía, en particular Tuthmosis III y su padre Amenhotep II, contribuyeron a ampliar por medio de la fuerza las fronteras del imperio, saliendo victoriosos de diversas campañas militares.

Todo esto había sucedido bajo la tutela de la casta de los sacerdotes de la ciudad de Tebas, los seguidores deAmón, dios del Alto Egipto, que se transformaron en una élite poderosísima que regía la política imperial. Sobre la base de este poder fáctico, el dios local Amón había derrocado al antiguo Padre de los dioses, Atum-Ra, cuyo culto en Heliópolis-On se remontaba a los orígenes de Egipto. Tuthmosis acudió a la Esfinge y allí tuvo una revelación en sueños: Atum-Ra le ordenó restaurar la Esfinge y revitalizar la antigua religión de los orígenes. Como recuerdo perenne de este evento sobrenatural, al acceder al trono Tuthmosis hizo colocar entre las garras de la Esfinge el Obelisco del Sueño, describiendo su visión.

El viejo culto de Atum-Ra se restableció. Pero los sacerdotes de Amón constituían una enconada resistencia. Por eso fueron necesarias las radicales y definitivas iniciativas de Akhenatón y Nefertiti para volver a imponer a Atón (Atum) en su sitio. Básicamente, en esto consistió la revolución de Amarna y el nacimiento del atonismo, que restauró el culto vigente en Heliópolis unos 1.500 años antes.

Esta revolución duraría sólo 17 años. Los sacerdotes de Amón consiguieron finalmente la victoria, abolieron el culto a Atón, aniquilaron a la Familia Real e impusieron una nueva dinastía. El dios primigenio del Sol volvió a convertirse en un Sol Negro, privado de su poder.

El monoteísmo hebreo, con las tablas de la ley de Moisés, y más tarde el cristianismo, contribuyeron al definitivo derribo de este culto del Zep Tepi (el Primer Tiempo o tiempo primordial egipcio). Por eso, Atum-Ra había vagado impotente por el reino tenebroso de la noche durante 3.500 años.

Conexiones secretas

Así pensaba Savitri Devi. Asimismo, creía que su iluminación estaba favorecida por el espíritu renacido del Sol de Atum que había despertado de pronto y clamaba venganza: el Sol Negro pretendía con todas las fuerzas a su servicio (los ejércitos arios del Eje) volver a brillar en el pantheon universal y configurarse en un Sol vivo. El cambio de curso de los hechos se habría verificado definitivamente con el descubrimiento de la tumba del faraón de oro Tutankhamón, en noviembre de 1922.

Tutankhamón estaba emparentado con Akhenatón (algún egiptólogo sostiene que era su hijo). Su nombre original era Tutankh-Atón, reconvertido al culto de Amón sólo después de la total destrucción de la Revolución de Amarna. Pero, junto a su esposa, no habría abandonado jamás la fe en el culto del dios Sol primigenio. Este secreto se lo llevó a la tumba a la edad de 19 años. Con la apertura del sepulcro, el espíritu de Atón había quedado liberado y actuaba sobre el curso de la historia humana para retornar al poder religioso, guiando las fuerzas arias contra el capitalismo judío.

Savitri Devi no era la única en pensar en estos términos. También compartían la misma ideología se los elementos más esotéricos de la Organización Ahnenerbe, la Sociedad para la Herencia Ancestral, creada por Heinrich Himmler en 1935. Entre estos ocultistas destacaba
el «Rasputín» de Himmler, Karl María Wiligut o Weisthor (1866-1946) y su aventajado discípulo, Emil Rüdiger (1855-1952). Nos hallamos ante una convicción compartida por las elites más exaltadas del nazi-fascismo europeo durante los años 30 y 40.

El propio Otto Rhan, colaborador de Wiligut en la Ahnenerbe y destacado investigador del Grial, estaba convencido de la existencia de fuerzas invisibles en pugna. La guerra entre el Eje y los Aliados sería, por lo tanto, parte de una confrontación de dimensiones cósmicas y metafísicas.
«Resulta por lo menos lógico pensar que la Ahnenerbe, en el Orden Negro de Adolf Hitler, fuese la depositaria de la Tradición; en particular algunas de sus secciones, dado que comprendía muchas, entre ellas 52 científicas». Así se expresaba Devi en La India y el nazismo. En base a esta pista, hemos investigado a fondo en departamentos específicos de la Ahnenerbe, en particular en el relativo a las Ciencias y Culturas Norteafricanas y en el importantísimo de Religiones Indogermánicas.

El departamento de Religiones Indogermánicas, en la Universidad de Baviera, estaba bajo la dirección de Walther Wüst (fallecido en 1993), rector de dicha facultad. Wüst había contribuido en gran medida a la publicación de algunos libros editados por la casa editora de la Ahnenerbe. En estos textos se observa lo similares que eran las concepciones filosóficas de esta rama del nacionalsocialismo mágico con las ideas de Savitri Devi. Aunque no está demostrado, el hecho de que la expedición de la Ahnenerbe al Tíbet tuviera su base en Calcuta, hace pensar que se produjeron encuentros e intercambios culturales clandestinos entre la familia india de Devi y esta expedición.

En definitiva, de los estudios y de las experiencias, ya sea de este departamento como de las concepciones de Devi, se estaba formando una idea del nacionalsocialismo, y de Hitler en particular, como el de una futura guía religiosa donde se habría de restaurar el concepto de Tradición Primordial.

También podría haberse producido un intercambio secreto de información entre el gran egiptólogo, esoterista y alquimista René Schwaller De Lubicz (1887-1961) y la Ahnenerbe. Schwaller De Lubicz, cuyas concepciones tradicionales y políticas con claras tendencias fascistas eran conocidas, se estableció a partir de 1939 en Egipto, donde residió hasta 1952.

René Guénon lo había definido como «un peligroso exponente de la Contra-Iniciación». Lo cierto es que Schwaller repudió el hebraísmo y el cristianismo y, con el paso del tiempo, se dedicó cada vez más al hermetismo egipcio. Veía con acierto un retorno del culto al antiguo dios originario, Atum-Ra.

El final del sueño

Pero a partir de noviembre de 1942 todo cambió. Las fuerzas del Eje comenzaron a perder la guerra. Sin embargo, Devi y otros destacados ocultistas permanecieron firmes en sus convicciones, como si su guerra secreta hubiese dejado de coincidir con las vicisitudes de la guerra profana y siguiera otros derroteros. Desde el punto de vista del ocultismo nazi, ¿qué sucedió? ¿Cómo es posible que esoteristas de gran capacidad y cultura, como la misma Savitri Devi, Schwaller de Lubicz o el ex embajador de Chile, Miguel Serrano, siguieran declarándose nacionalsocialistas, sin renunciar nunca a esta opción una vez derrotado Hitler?
Después de 1945, Devi realizó un auténtico peregrinaje por Europa y por la Alemania destruida, profesando su fe por todos los pueblos alemanes, llegando hasta el lugar más sagrado de esta nación, Externsteine (las Piedras del Exterior, o las Rocas del Sol), donde pronunció una oración al Sol Primigenio, el Sol Negro: «A ÉL-ELLA-ELLO, que no tiene nombre; a Aquello que es y permanece, más allá de las formas, de los colores y de los sonidos; a Aquel cuyo pensamiento da la Serenidad al alma, sin el cual no puede haber ninguna acción destacada».

Increíblemente, el holocausto de 6 millones de judíos y la muerte de 50 millones de personas no hicieron mella en absoluto en sus concepciones religiosas, que se remontan a la noche de los tiempos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

El Humancé: el híbrido de humano y chimpancé que Stalin trato de crear

La mañana del 28 de febrero de 1927, el científico ruso Ilya Ivanovich Ivanov se encontraba en la estación experimental de Kindia, en la Guinea francesa (hoy República de Guinea) con una importante misión que le había encomendado el propio Stalin: crear el primer híbrido entre humano y chimpancé.

El controversial científico
ruso Ilya Ivanovich Ivanov


Probablemente no se encontraba de muy buen humor. Ivanov era un científico de reconocido prestigio. Su laboratorio había sido pionero en la puesta a punto de diversos de métodos de inseminación artificial y había logrado crear animales híbridos de cebra y caballo (entre otros éxitos), cosa que se creía imposible entonces. Y sin embargo, esos estúpidos funcionarios franceses le estaban poniendo las cosas difíciles. Tenía que actuar de tapadillo, como si fuera un criminal y si descubrían sus verdaderas intenciones podría tener un problema serio. Por otra parte, si no conseguía llevar a cabo su misión, las cosas también podían ponerse muy mal cuando volviera a Rusia. Stalin no tenía fama de ser muy comprensivo con los que fracasaban.

En esta tesitura, el doctor Ivanov se enjuagó el sudor, echó una mirada de reojo y procedió a insertar un instrumento metálico diseñado por él mismo, en una de las dos hembras de chimpancé que habían sido capturadas y transportadas bajo su supervisión. Debe señalarse que el esperma (humano) no era suyo, sino de un donante no identificado. Ilya tenía que trabajar deprisa y en condiciones que no eran las ideales. Los dos intentos de inseminación fracasaron. Meses después volvió a intentarlo con otra hembra distinta. De nuevo, fue un fracaso rotundo.

¿Por qué querría Stalin crear un híbrido de humano y chimpancé? Obviamente, es imposible saberlo. Las malas lenguas aseguran que su intención era crear una raza de super-guerreros: feroces en la guerra y obedientes en la paz (lo que le evitaría, supuestamente, tener que recurrir a las deportaciones masivas y a los campos de concentración). Según otra teoría (igualmente infundada), la creación de tal híbrido tendría un valor simbólico: mostrar los avances de la Biología soviética y fastidiar a los occidentales de orientación religiosa y, muy particularmente, al Papa.


Fracasado el primer intento, Ivanov no se dio por vencido: tenía un plan B. De vuelta en Rusia se dispuso a intentar el cruce recíproco, inseminar a una mujer con semen de un simio. Sorprendentemente, no le resultó difícil encontrar una voluntaria, a pesar de que ésta fue informada de la naturaleza del experimento y de las severas medidas de aislamiento a las que tendría que someterse. Faltaba el donante. En este caso, se trató de un orangután llamado “Tarzán”. Para bien o para mal, el experimento tuvo que suspenderse por la inesperada muerte de Tarzán debido a una fulminante hemorragia cerebral. Podemos estar seguros de que Ivanov, un hombre muy persistente, hubiera seguido intentándolo. Sin embargo, Ilya cayó en desgracia y fue detenido y condenado al exilio en Kazajstán. Murió un año después.


Pero los experimentos de Ivanov, aunque éticamente cuestionables, plantean una interesante pregunta: ¿sería posible? Sin poder estar absolutamente seguros, la respuesta es –en principio- sí. La cercanía genética entre humanos y chimpancés es muy alta. La secuencia de los genes de estas dos especies tiene (en promedio) una similitud del 98% . Los caballos y los burros se cruzan con facilidad y aunque no se sabe exactamente cuál diferencia genética entre estos dos, se cree que no es muy diferente del 98% anterior. En cualquier caso, nadie sabe cuál es el “umbral” de diferencia a partir del cual la hibridación es imposible. Esta no es una ciencia exacta.

Comparación de los cromosomas humanos: "H"
y chimpancés "C"


Suele citarse el hecho de que existe una diferencia en el número de cromosomas entre el hombre (46) y en el chimpancé (48), por lo que probablemente el híbrido no sería fértil. No obstante, esto no representa una barrera absoluta. Además, el cromosoma 2 humano deriva de una fusión de dos cromosomas que no se produjo en el linaje del chimpancé. Por ello, es posible que los dos cromosomas correspondientes del chimpancé (2a y 2b) pudieran aparearse durante la meiosis con el cromosoma 2 humano, lo que resolvería el problema (o al menos lo paliaría). Otra “solución” consistiría en la duplicación del genoma completo del híbrido, dando lugar a un alo-poliploide genéticamente estable. Naturalmente, todo esto es una mera posibilidad.

Otra pregunta, igualmente interesante, es si sería ético crear a este híbrido. Muchas personas piensan no sólo que no sería ético, sino que podría calificarse de acto abominable. La hostilidad a este tipo de experimentos suele ir de la mano de las ideas religiosas. La tradición filosófica judeo-cristiana ha tendido a exagerar las diferencias entre los humanos y el resto de las especies, en línea con la creencia de que los humanos tienen alma y los otros animales no. Por otra parte, la superación de la barrera de especie por métodos artificiales es algo que siempre ha generado mucha hostilidad entre los cristianos.

En cambio, algunos grupos relacionados con el activismo pro-animal contemplan esta ida (la del híbrido) con cierto entusiasmo. La mera existencia del humancé pondría de manifiesto la fragilidad de las barreras de especie y forzaría a los gobiernos a obrar en consecuencia ¿Qué derechos tendría el humancé? Las autoridades se verían obligadas a legislarlos.

Desde el punto de vista de la mayoría de las personas, la creación del humancé no sería una buena idea, aunque no por las mismas razones que los grupos religiosos. En el caso de que fuera posible, nadie podría garantizar al humancé una buena vida ¿Tendría que vivir confinado? ¿Sufriría discriminación? ¿Podría recibir tratamiento médico adecuado? ¿Estarían los bancos dispuestos a concederle una tarjeta de crédito?


¿Hubieron más intentos de crear humancés?

A lo largo de los siglos ha habido presuntos informes y rumores sobre posibles humancés.

San Pedro Damián, en el siglo XI, en el De bono religiosi status et variorum animatium tropologia, relata el caso del Conde Gulielmus, quien tenía un querido mono que se convirtió en amante de su esposa. Un día el mono se puso "enfadado de celos" al ver que el conde se quedaba con su esposa; y por ello lo atacó fatalmente. Damián afirmó que le fue narrado este incidente por el papa Alejandro II; y se le mostró una criatura nombrada "Maimo", que según ellos, era la descendencia de la condesa y el mono.

Existen también rumores y leyendas urbanas sobre humancés; una historia es sobre un chimpancé común que se impregnó con esperma humano en un laboratorio en China, pero fue muerto antes de ocurrir el nacimiento, producto de una revuelta.

Una historia similar a la de Stalin, informada por Dr. Gordon Gallup, psicólogo de la Universidad de Albany, declaró que un híbrido humano-chimpancé había sido engendrado con éxito y nacido en el viejo Yerkes National Primate Research Center en el Orange Park, Florida (Estados Unidos); pero fue destruido poco después por los científicos.



Aún no existe constancia de que el híbrido sea posible, el humancé no ha dejado nunca de aparecer en las cabeceras de los tabloides, junto con “Big Foot” y las consabidas apariciones de Elvis, así que –de momento- tendremos que dejarlo en el reino de los seres imaginarios. Pero, ¿se imaginan al primer humancé, Kalashnikov al hombro (proporcionado por los activistas), defendiendo a las últimas poblaciones de chimpancés en la reserva de Gombe?

martes, 26 de octubre de 2010

El Incidente del Equinoccio de Otoño: Al borde de la guerra nuclear

Pocas veces cae el destino del mundo en las manos de un solo hombre. La media noche del 26 de septiembre de 1983 pudo ser la última para millones de personas si no hubiera sido por Stanislav Petrov. En una época llena de tensiones provocadas por la Guerra Fría y el miedo a un Apocalipsis nuclear, mantuvo la calma cuando las alarmas de un satélite de la URSS avisaron de un ataque nuclear inminente. Se trataba del hombre que tenía a su alcance el “botón rojo”.

Orbitando sobre la Tierra, los satélites de alerta temprana rusos estaban preparados para detectar cualquier proyectil que se elevase sobre la línea del horizonte. Aquella noche, Petrov, teniente coronel de la Fuerza de misiles estratégicos del Ejercito ruso, se encontraba al mando del bunker Serpukhov-15 en Moscú. A las 00.14 de la noche saltaron todos los indicadores alertando de una fuente de calor que ascendía por el este. Sus características correspondían con las de un misil nuclear intercontinental.




A pesar de la alarma que resonó en todo el bunker, Petrov se mantuvo escéptico. Podía ser un error, así que ordenó suspender la alarma y esperar. Sin embargo, poco después volvieron a sonar las sirenas cuando los satélites detectaron cuatro fuentes de calor más. Ya había perdido mucho tiempo y como declaró en el diario Moscow News: “No se pueden analizar bien las cosas en sólo un par de minutos, todo lo que se puede hacer es confiar en la intuición. Tenía dos opciones: o pensar que los ataques con misiles no parten de una sola base, o que el ordenador ha perdido la cabeza”. Optó por la segunda opción y esperó unos minutos más.

La tremenda tensión que “atenazaba a todos los presentes” desapareció de golpe cuando las alarmas cesaron. Lo que en realidad ocurrió es que, en estas fechas próximas al equinoccio de otoño, los satélites, la Tierra y el Sol se alinearon provocando un extraño error en los detectores. El Sol se había elevado sobre el horizonte en el ángulo exacto para que los satélites interpretaran sus señales térmicas como un ataque de misiles.

Después de esto, Stanislav Petrov fue relegado a un puesto inferior por desacatar las normas, y el error fue ocultado por el gobierno de la URSS. El reconocimiento de su hazaña, en el que más tarde se llamó “Incidente del Equinoccio de Otoño”, no vino hasta mucho tiempo después cuando recibió su primer premio, "World Citizen Award", el 21 de mayo de 2004. En 2006 viajó a EEUU y fue homenajeado por las Naciones Unidas por su valiente actuación. A pesar de todo, cada vez que se entrevistó a Petrov siempre comentaba: “En todo este tiempo no me he considerado un héroe, sólo alguien que hizo su trabajo y lo hizo bien”.

lunes, 25 de octubre de 2010

Jose Maria Jarabo, el criminal del anillo



José María Jarabo fue uno de los peores criminales de la historia española, a pesar de lo que hizo, aún hay gente que le rinde culto peregrinando hasta su tumba, en el cementerio de la Almudena de Madrid.



Biografía

Este criminal se llamaba en realidad José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez Morris. Nació el 28 de abril de 1928 en Madrid, tenía un carácter muy peculiar, era capaz de cautivar a cualquier mujer sin importarle la condición de estas, era extremadamente simpático, se comportaba educadamente, tenía mucha labia, le gustaba mucho gastar, poseía un gran miembro, vivía muy por encima de sus posibilidades económicas y no trabajaba pero se gastaba el dinero de su madre.

Tenía un romance con una mujer inglesa casada llamada Beryl Martin Jones, debido a esta relación José María había gastado una fortuna en hoteles, cenas y regalos, así que preocupado por la falta de dinero empeño un anillo de brillantes que era de Beryl, al poco tiempo esta le envió una carta reclamándole el anillo.

El anillo de su amante

Jarabo se acercó con la carta a la tienda de empeños, como no tenía las cuatro mil pesetas necesarias para recuperar la joya enseñó la carta y cometió el fallo de dejarla junto a la deseada sortija. Ese día el 19 de julio del 1958, se había propuesto recuperarla.

El 19 de julio

Ese caluroso día había muy poca gente por las calles y hacía poco que los españoles habían celebrado los actos de conmemoración del “Glorioso Alzamiento Nacional" y la "Fiesta de Exaltación del Trabajo".

José María Jarabo por aquel entonces, era un joven de 33 años bien plantado y impecablemente vestido, aquel día salió de su casa temprano, se sentó en una cafetería de Madrid, pidió dos coñacs y se puso a leer el diario ABC, el desconocía totalmente que se convertiría en el personaje encargado de enfangar de sangre la posguerra.

Eran las nueve de la noche cuando José María cuando fue a casa de Emilio Fernández Díez (dueño del negoció donde empeño el anillo), este vivía el número 57 de la calle Lope de Rueda, cuando llegó, pulso el timbre con la uña para no dejar huellas.

Paulina, la criada, abrió la puerta después de que este le dijera que era un amigo del dueño, Jarabo la cogió del cuello y la golpeó con una plancha que estaba cerca de donde estaban ambos, a continuación agarro un cuchillo de la cocina y de un cuchillazo le partió el corazón en dos partes. Ese fue su primer crimen pero sin embargo no pareció haberle impresionado mucho.

Después de su crimen, arrastró el cuerpo de la víctima a una habitación al lado de la cocina y se puso a esperar al dueño de la tienda.

Cuerpo sin vida de Emilio Fernández Díez



A las diez y pico de la noche cuando el dueño entró por la puerta de la casa llamó a la criada, sin que nadie contestará, y se fue directamente al baño, cuando pasó por delante donde estaba escondido el asesino, este último saltó sobre la espalda, lo inmovilizó sujetándolo por la chaqueta y le puso el cañón de la pistola en la nuca y apretó el gatillo, quedando tendido su cuerpo sin vida entre el bidet y la bañera.

Al dueño de la casa no le dio tiempo a saber quién era el que terminaría con su vida.

Fotográfia del cuerpo sin vida de Amparo Alonso



Al poco el asesino escucho la puerta como se abría de nuevo, era Amparo Alonso, la mujer del propietario del negocio, la cual estaba embarazada, se dirigió al salón y ahí encontró al asesino donde este entablo una conversación con ella: él les dijo que era inspector de hacienda y que estaba investigando a su marido y que el marido y la criada ya estaban detenidos, la mujer ante tal explicación desconfió y trató de huir, el asesino la arrastra hasta encima de una cama de una habitación, sacó la pistola, apuntó en la nuca de la mujer y disparó.

Seguidamente procedió a beber anís de una botella que había encima de la mesa y se puso a limpiar todas las pruebas posibles. Cuando termino se puso a dormir en la cama que no estaba llena de sangre, y ahí se quedó durmiendo plácidamente y profundamente entre muertos hasta el día siguiente.

El 20 de julio

El día 20 a las nueve de la mañana Jarabo se fue de la casa sin el anillo ni la carta de su amante.

Pistola identica a la que usó el asesino para matar a sus víctimas

[IMG]Pistola identica a la que usó el asesino para matar a sus víctimas[/IMG]

Su cuarto crimen

El lunes 21, aproximadamente a las ocho de la mañana, después de comprobar que su pistola estaba cargada y tomarse un brandy se dirigió en la tienda y cuando Félix López Robledo (el prestamista) llegó le sujetó por la espalda y le disparó dos tiros en la nuca, seguidamente le registró los bolsillos y la tienda sin encontrar dicho anillo ni la carta. Cuando termino de registrarlo salió de la tienda y dejó el traje empapado en sangre, en una tintorería.

Luego se fue de copas, gastó tanto dinero que empezó a despertar sospechas entre toda la gente conocida.

La detención

El martes 22 de julio, aproximadamente sobre las 12 del mediodía Jarabo fue a buscar el traje a la tintorería y ahí fue donde lo detuvieron.

Al poco el asesino confesó que había matado por amor, para recuperar el anillo de su amante.

Foto de Jose Maria Jarabo que se conserva en los archivos policiales



El juicio

El jueves 29 de enero de 1959 se inició en el Palacio de Justicia de Madrid el juicio. La sala se llenó de famosos y conocidos, artistas (como Zori o Sara Montiel), algún torero, esposas de altos funcionarios… Abundaban las mujeres y sólo faltaba la orquesta de Bernard Hilda para que aquello fueran las tardes del Ritz.

Diario en el que se publica la condena del asesino


La entrada de Jarabo en la sala de la sección quinta fue impresionante. Estrenó con un traje a medida que le sentaba como un guante y avanzó con paso firme y decidido y dedicando sonrisas a las mujeres, que le miraban extasiadas, el presó fue condenado a cuatro penas de muerte.

La muerte

Un año después, el 5 julio de 1959, todos los periódicos publicaron la noticia que habían ejecutado con garrote vil a José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez Morris.

El cuerpo fue llevado al cementerio de la Almudena escoltado por coches policiales. En las calles de Madrid corrió el rumor de que Jarabo no había sido ejecutado gracias a sus influencias, que en su lugar habían matado a un gitano que también estaba condenado a muerte.

Quién sabe si lo mataron o no… Lo malo es que este criminal mató a 4 personas y a una que venía en camino.

viernes, 22 de octubre de 2010

El misterio del edificio Joelma



El 1 de Febrero de 1974, en un moderno condominio de oficinas, localizado en la ciudad de San Pablo, Brasil, se desató un increíble incendio que provocó la muerte de 189 personas y dejó un saldo de más de 300 heridos. La causa del siniestro fue Un cortocircuito en el piso número 23 del edificio y desde dicho lugar, el fuego se propagó rápidamente alcanzando temperaturas superiores a los 700º C. Las llamas y el humo, se convirtieron en una trampa letal para las víctimas.





Después de cuatro años de trabajo, el edificio fue reinaugurado con el nombre de “Praça de la Bandera”, sin embargo, el edificio parecía tener una maldición. Numerosos relatos giraban en torno al lugar de la tragedia. Muchos testimonios daban a conocer la continua ocurrencia de fenómenos extraños. Algunos de los cuales se remontaban al terreno en el que se habría construido el edificio.



El misterio de los trece espíritus:
Durante el incendio ocurrido muchos años más tarde en el edificio, trece personas quedaron atrapadas en el ascensor y murieron carbonizadas. Sus cuerpos fueron llevados al cementerio de San Pedro, en donde yacen en la actualidad. Desde entonces, una nueva leyenda urbana surgió sobre los espíritus de éstas trece personas que no lograron ser identificadas. Luis Nunes, el vigilante del cementerio, cuenta que las voces desgarradas de los espíritus piden auxilio de vez en cuando. Además asegura que las voces proceden del lugar donde fueron enterrados los restos de estas víctimas del incendio del Joelma. Nunes afirma que estas voces cesan cuando vierte agua sobre los restos de los trece atrapados en el incendio y que después estos espíritus le otorgan cosas. De hecho, él cree que los espíritus lo ayudaron a curarse tras sufrir un infarto cardíaco.

Una Historia de película:
En 1979 se estrenó una película cuya trama principal giraba en torno a una de las víctimas del incendio, más precisamente, de una joven contadora que trabajaba en el lugar de los hechos llamada Volquimar Carvalho. La actriz que la interpretó declaró sentir sensaciones extrañas. Los encargados del montaje también vieron fotografías extrañas y un halo de misterio envolvió a todo el rodaje. Y es que la historia de Volquimar ya fue misteriosa desde el momento de su triste fallecimiento en el incendio. Según cuentan sus familiares, ella se le apareció a su madre para contarle en que tanatorio reposaba su cadáver. Además se le atribuye al espíritu de Volquimar una serie de fenómenos paranormales en el actual edificio restaurado tales como apariciones de “fantasmas” que se parecían a ella, ruidos, sensaciones térmicas anómalas y todo tipo de apariciones. En 2004 el edificio llegó a ser exorcizado para acabar con todos estos fenómenos que intrigaban a los trabajadores precisamente en los dos pisos 19 y 20, en los cuales murió mayor cantidad de gente.


jueves, 21 de octubre de 2010

"Sokushinbutsu": Ritual de automomificacion japones

Durante casi 900 años monjes budistas en el norte de Japón dedicaron su vida a la oración a Buda, una vida de rezos y cánticos que en algunas ocasiones y sólo cuando el monje estaba cerca de su grandeza inmortal le llevaba a un escalofriante ritual que lo momificaba en vida en un estremecedor suicidio ritual.

El término Sokushinbutsu literalmente significa convertirse en buda estando vivo, este término captura la naturaleza única del ritual. Que era reservado a unos pocos, los elegidos que trataban de preservar su carne en un doloroso y largo proceso de autodisciplina que convertía su cuerpo en un armazón medio muerto sin grasa ni fuerzas para moverse que prácticamente era sólo hueso y piel.


El Proceso de la Auto Momificación

Este bizarro proceso en el que un ser humano se auto momifica es extremadamente lento y doloroso, podía durar de tres a diez años. El ritual ha variado durante los nueve siglos de los que se tiene constancia histórica, pero son 3 las etapas principales que no cambiaron y todas duran un periodo de 1000 días.

- La primera fase, consiste en un período de mil días donde el monje adopta una particular dieta de alimentos de que nutrirse. Comiendo pequeñas cantidades de harina de trigo, nueces, avellanas y nuez moscada, que el monje debe reunir del bosque donde vive. Esta dieta sirve para reducir la grasa corporal del ascético de manera drástica, debido a que la grasa se descompone más rápido después de la muerte, sólo reducciendo su nivel de grasa corporal al límite es capaz de evitar la descomposición. Esta etapa es crucial ya que si el monje la realiza bien aumenta considerablemente su camino hacia una momificación exitosa.

- La segunda fase, durante el segundo período de mil días, la dieta del ascético se vuelve aun más limitada, debido a que sólo se alimenta de raíces y de la corteza del pino. Físicamente el monje se ve más demacrado porque el agua y la grasa corporal de su organismo son casi nulas. En este débil estado y con una apariencia esquelética, el ascético se somete con fervor a largos períodos de oración y mantras cantadas. En esta etapa los efectos del té que el monje bebió hacen su efecto y la persona empieza a vomitar, sudar y orinar continuamente, por lo que reduce todavía más sus fluidos corporales, este aspecto es uno de los más importantes para la momificación debido a que el cuerpo del monje se vuelve venenoso para gusanos y escarabajos que tratarían de otra forma de consumir la carne del sacerdote después de su muerte.

- La tercera fase, finalmente el ascético que está severamente debilitado y padeciendo de un gran dolor físico por el veneno del té, entra en el último periodo de su camino sagrado. A partir de este momento se construye un refugio subterráneo tres metros bajo el suelo, y se hace un ataúd de madera con el espacio suficiente para que el monje pueda colocarse en posición de loto y continuar su meditación y mantras, al mismo tiempo que continua con su rigurosa dieta de raíces y cortezas de pino. El ascético continúa respirando por medio de un tubo de bambú, además de esto tiene una campana que suena una vez al día hasta que muere, en cuyo caso deja de sonar. Cuando la campana ya no suena los otros monjes remueven el tubo de bambú y entierran al ascético por completo y esperan mil días más para desenterrarlo, si el ritual se realizó correctamente el cuerpo quedará incorrupto y no se descompondrá quedando momificado de forma "natural".

Venerados como Dioses

Cuando el cuerpo permanece sin presentar putrefacción ni ningún otro signo de descomposición el cadáver del monje es llevado a un santuario donde será reverenciado como un dios vivo. Tras obtener el estatus de deidad Buda, las momias eran llevadas al templo Kaikoji ubicado en la región Sakata durante la prefectura Yamagata, un lugar donde las generaciones de los monjes Ato San atienden a las momias con el respectivo cuidado. En este templo se encontraron dos Sokushinbutsu muy bien preservados, quienes en vida habían sido los monjes ascéticos Chukai y Enmyokai, ellos comparte un santuario de vidrio. Sorprendentemente este dúo de dioses permanecen sentados en la misma posición en la que fueron enterrados en 1755 y 1822 respectivamente y están en la dirección de la montaña sagrada Dewa Sanzan lugar donde hicieron su peregrinaje.


A diferencia de las momificaciones conocidas, se sabía que no se usaban métodos para este proceso. Pero cuando los investigadores descubrieron que los órganos internos de las momias de Honshu estaban intactos se quedaron estupefactos.

Este proceso de auto momificación no era nada confiable y seguro, porque los cuerpos se descomponen por numerosas razones. Por ello los monjes que fallaban al transformarse en Sokushinbutsu, eran enterrados en una tumba ordinaria, aunque si recibían respeto y admiración por intentarlo. En la actualidad se desconoce cuantos monjes cumplieron exitosamente este ritual, los textos de los templos revelaron que muchos sacerdotes fallaron en su auto momificación. Este proceso fue prohibido en 1909 durante el gobierno Meiji, un gobierno que mantuvo una fuerte campaña nacional a favor de los sintoístas, la religión autóctona de Japón.

Posible explicación científica de la momificación en vida

El misterio del porque la importancia del templo Dainichi ubicado dentro de las montañas de Dewa Sanzan, para lograr completar el ritual de momificación fue revelado científicamente. De acuerdo a las leyendas, los monjes que hacían su ritual en las partes bajas de la montaña por el Monte Yudono, debían su éxito a la residencia de los dioses o Kami del sector y a una de las fuentes de esta montaña, que poseía poderes místicos, y que beber de su agua era reservado sólo para los monjes que buscaban convertirse en Sokushinbutsu. Las pruebas científicas que se hicieron al agua de esta fuente demostraron altos niveles de arsénico, un químico altamente venenoso, y que al ser ingerido produce fallos en los órganos y la muerte de las células del cuerpo, sin embargo es un preservante muy fuerte. Por esta razón los monjes que bebían de la fuente del Monte Yudono tenían una mayor probabilidad de completar su misión y convertirse en Sokushinbutsu.

Estas aguas se usaban para elaborar el té de la savia del árbol urushi que se consumía en la segunda etapa, este té es en si un veneno que causaba deshidratación y convertía el cuerpo del monje en un amasijo de piel y huesos, además provocaba que su cuerpo fuera venenoso por lo que se evitaba que gusanos y otros carroñeros se alimentaran de su cadáver del monje. El bajo nivel de grasa corporal hacía el resto, evitando la descomposición y olores que atraían a moscas e insectos.


Disciplina para la momificación

Las montañas de Honshu pueden ser vistas desde la costa norte del mar de Japón, en esta zona hay un pequeño templo budista, donde se encuentra Kochi, el catorceavo Sokushinbutsu, quien está protegido por un santuario de vidrio y es reverenciado como una deidad, pero que en el año de 1363 era un sacerdote que practicó el ritual de momificación a la edad de 66 años, cuyo proceso efectivamente es padecer hambre por varios años hasta casi morir antes de ser enterrado vivo. Varios fueron los monjes que intentaron seguir el camino de la inmortalidad, un sendero que les permitiría convertirse en Buda.

El cuerpo de Kochi es tal vez el más antiguo de este ritual, en la actualidad está bien preservado, sus dedos son similares a garras torcidas hacia adentro y la piel de su cara no posee grasa por lo que está bien templada. Kochi viste sotanas ceremoniales mientras está sentado en la posición de flor de loto. En el siglo XIX Kochi fue inmortalizado nuevamente en la novela de Bokushi Suzuki Snow Country Tales, publicada en 1841 y se volvió tan famoso como una celebridad.

Las raíces históricas de esta tan inusual práctica, empiezan con la secta Shingon, la cual era una escuela Budista aficionada al esoterismo. El templo Saishoji se estableció durante el siglo IX, la disciplina y estudio que la escuela promovía combinaba un largo ritual de ermitaño acompañado por un extremo ascetismo. Existen por lo menos dieciséis Sokushinbutsu que culminaron su entrenamiento para momificarse. Los sacerdotes que se dedicaron a esto lo hicieron con el propósito de asistir a sus comunidades y alcanzar la iluminación.

Existen varias especulaciones sobre el origen de esta práctica, la fuente más común es que el fundador de la escuela Shingon, el maestro Kukai trajo estas enseñanzas de Tang China como parte de la disciplina secreta tántrica que él había aprendido y que ahora China las había olvidado.


Morir para salvar al resto

Todavía permanece como un misterio el porque estos sacerdotes se sometían a tan riguroso ritual. Los seguidores del budismo esotérico de por sí ya vivían vidas de plegarias, ascetismo y peregrinaje, por ello un ritual de muerte sería la culminación y la razón de su existencia. El sacrificio y dedicación de estos monjes era siempre para el beneficio del resto de pobladores de su área ya sea para prevenir sequías y enfermedades dentro de su comunidad. Los monjes creían que sus muertes aliviarían el sufrimiento del resto de la población. Un ejemplo claro fue cuando muchos de los Sokushinbutsu se arrancaban su ojo para evitar propagar una enfermedad de la vista al resto de la pueblo.


Preservados para la Inmortalidad




En la actualidad se conocen 28 Sokushinbutsu en Japón que consiguieron su inmortalidad por un periodo de nueve siglos. El primer caso se dio en 1081 y el último registrado data de 1903, la mayoría de estas momias pueden ser vistas y encontradas en los templos del norte de Honshu. Aunque no todas son momias Sokushinbutsu, hay casos de momificaciones estándares como la momia de Yasuhira Fujiwara en el templo Chusonji, cuya cabeza fue decapitada a golpes de espada después de su muerte.

Los templos están esparcidos por toda la región de las montañas sagradas en Yamagata central, sin embargo la ubicación de estos templos no es resguardada ni protegida, un ejemplo es la momia de Tetsuryo-kai que esta en los suburbios de Tsuruoka. En otras instancias las momias se encuentra en barrios budistas y en santuarios de Shinto ubicados en la pequeña ciudad de Sakata. En muchos casos no hay tanta conmoción debido a estas momias, a excepción del famoso templo Dainichi que no es muy concurrido, pero no se pueden ver las momias, sólo si se hace el pedido correcto se puede apreciar al dios Buda. Aunque la mayoría de los Sokushinbutsu son desconocidos e incomprendidos por su título, en el Japón muchos de sus habitantes no están al tanto con la existencia de estas auto deidades. Las momias disfrutan de un anonimato en los oscuros templos donde residen, escondiendo su extraordinaria historia en las montañas del Japón.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La aldea maldita de la Cornudilla


Durante mucho tiempo se ha hablado de la popular aldea de Ochate como el pueblo "maldito" por excelencia, dentro de nuestra geografía española; y aunque bien es cierto que las innumerables manifestaciones que allí se han venido observando la han convertido en la más exclusiva y especial en cuanto a la diversidad de sus fenómenos, no es la única en poseer el dudoso privilegio de tal denominación. Otras aldeas y pueblos, dispersos por distintos puntos de nuestro país, la acompañan en su andadura. Algunos son conocidos, otros no tanto; la aldea que nos ocupa forma parte de éstas últimas. Situada en Valencia, y conocida como la Cornudilla, este pequeño pueblo de principios de siglo, abandonado y olvidado en la actualidad, sigue reclamando su pequeño espacio en la historia de lo paranormal. Nosotros hemos recogido su historia, pues esta aldea, hoy inofensiva pero antaño activa, bien merece una mención. En el Condado de Treviño, a 14 kilómetros de Vitoria, se encuentra la aldea de Ochate. Quienes han peregrinado por este lugar y conocen su historia, sienten, aún sin darse cuenta, la extraña sensación de lo que alguna vez aconteció en aquel lugar. Situada entre los pueblos de Aguillo, Imiruri y Ajarte, Ochate es el más fiel reflejo de lo mistérico y lo paranormal dentro de la leyenda de los pueblos malditos y mágicos. El investigador Pruden Muguruza, quién ha llevado a cabo el mejor trabajo sobre Ochate, nos relata como en 1.947 un vecino de Imiruri, tras ver caer una potente luz sobre la ermita de Burgondo, encontró entre las ruinas dejadas por aquel "rayo", un medallón con la representación de la Virgen, no conocido por nadie hasta aquella fecha, o como un vecino de Marquínez que dirigiéndose a su huerto desapareció, con azada y todo, sin dejar rastro alguno. Por desgracia el interés que suscita Ochate ha provocado que muchos curiosos irresponsables hayan acudido al lugar destrozando todo lo que han encontrado a su paso (en el que se incluye el incendio de la iglesia) y ha incitado a tejer fábulas imaginarias que en nada benefician a su verdadera historia.


LA CORNUDILLA Y SU ENTORNO

La Cornudilla, que apenas aparece en ningún mapa, forma parte del término municipal de Requena y está circundada por las aldeas de los Marcos y los Ruices, cuyos únicos habitantes conocen su peculiar historia. Caminar por esta aldea no despierta hoy día la más mínima sospecha de lo que pudo haber ocurrido en el pasado, siendo un lugar tranquilo y silencioso, roto tan sólo por el balar de las ovejas de algún pastor vecino o el ocasional tránsito de los tractores que pasan por su, actualmente, allanada calle principal que divide la aldea en dos mitades. El lugar es apacible en su conjunto, está rodeado de montes y viñedos y a tan solo treinta metros se encuentra la rambla de los caballeros procedente del río Cabriel, que ofrece un panorama ideal para cualquier campista. En la actualidad existen pocas viviendas sanas, dos o tres a lo sumo, que forman lo que se podría llamar, el núcleo principal de la aldea, las restantes diseminadas por los alrededores, solo mantienen su estructura, excepción hecha de un enorme corral usado antaño para cobijar el ganado y que se ha sustentado incólume al paso de los años. A unos 25 metros del resto de la aldea, existe una pequeña casa, deteriorada en su mayor parte, que se nos antoja, al mirarla, ajena a la Cornudilla, esta casa llamada por los marqueños y jaragueños, la "casa del ruido" desempeña, como veremos más adelante, un papel principal en la leyenda maldita de ésta aldea.


Conocer la historia exacta de la Cornudilla no resulta tarea fácil, como tampoco entrevistar a los testigos o situar los acontecimientos en una fecha determinada. Los rudos lugareños a los que tan difíciles son de acceder por considerar todos los temas paranormales como asuntos que deben respetarse o bien ocultarse por temor al ridículo, suelen mantener un absoluto mutismo o simulan no conocer nada referente a todo ello. La actitud más frecuente con la que nos encontramos es la de remitirnos a otras personas que quizás supieran algo y estas a otras, con la intención, suponemos, de quitarse el bulto de encima y no ser ellos los que dieran a conocer lo sucedido. Buscamos entre las personas de mayor edad que pudieran haber vivido directamente lo que allí pasó pues lo jóvenes más dispuestos a hablar, poco conocían ya de la Cornudilla, excepto vagas anécdotas distorsionadas por el tiempo, oídas a sus mayores. Se nos relató que en la Cornudilla, a mediados de los cincuenta, cuando la aldea todavía estaba habitada y ya al final de su existencia, los "duendes", pues así se les sigue llamando por estas latitudes a las apariciones, hicieron una visita a sus moradores, alterando la pacífica vida de estos agricultores y provocando un miedo considerable entre estas gentes endurecidas por la existencia en el campo. Los testigos que por aquel entonces no eran más que niños y con los que pudimos entrevistarnos, aunque bien es cierto que no de manera muy abierta, dicen recordar como era frecuente escuchar en el interior de sus casas, en las poco iluminadas noches de aquellas fechas, murmullos procedentes de no se sabe dónde, sombras que deambulaban de un sitio para otro y ruidos nocturnos de extraña naturaleza, todo ello acompañado del natural miedo que se creó entre sus habitantes. Nadie se supo explicar, ni siquiera hoy, que motivó aquel episodio. Se llegó incluso a sospechar que la aldea estaba construida sobre "tierras extrañas" aunque nada, excepto árboles, existía en aquel suelo hasta entonces. Lo cierto es que estas misteriosas manifestaciones se esfumaron del mismo modo en que aparecieron, sin previo aviso, aunque no fue este el caso de esa pequeña casa, que como antes decíamos, se halla a uno pocos metros de las demás viviendas, conocida como "la casa del ruido", de la que hoy sólo quedan dos muros, pero en la que todavía se puede apreciar su estructura interna, que parece poseer, al contemplarla, una personalidad propia extraña al resto del conjunto, o al menos así nos lo dicta la imaginación.


LA CASA DEL RUIDO

Uno de los testigos con el que afortunadamente logramos conversar y que vivió en primera persona todo lo ocurrido en la Cornudilla, siendo ya una persona adulta, nos habló de la "maldición" de la casa del ruido, siendo él uno de los protagonistas. Este hombre, hoy de unos setenta años de edad, al que llamaremos Tío F. para respetar su intimidad tal como nos lo pidió, cuenta cómo viviendo en esta casa de su propiedad familiar, se oían al caer la noche, ruidos estruendosos de todo tipo procedentes del pozo interior de la vivienda, y cadenas que eran agitadas contra el suelo del piso superior. También eran frecuentes los fenómenos de poltergeist donde cubiertos y platos eran arrojados contra las paredes sin ningún motivo aparente, parece que acompañados de susurros (no nos dijo si eran inteligibles). Los animales también parecían notar lo que en aquella casa se cernía. Tanto los perros como la caballeriza, se inquietaban y agitaban estando en los abrevaderos. Se llegó a un extremo en el que los propios moradores, presas del más absoluto terror, se vieron obligados a abandonar la vivienda y trasladarse a las vecinas aldeas de los Marcos y los Ruices, que ya reclamaba a los cornudilleros abandonar tan pequeño núcleo poblacional.

Todo esto motivó que se hicieran apuestas entre los aldeanos vecinos de unas pocas "perras", para comprobar quién era capaz de vivir en esta casa y soportar todas sus manifestaciones; según nos indicó el tío F., y otras personas testigos de las apuestas, pocas de las varias familias que por allí pasaron, lograron estar más de dos semanas seguidas. Tanto la casa del ruido, como el resto de la aldea, fue abandonada, como hemos indicado, en los últimos tiempos de los años cincuenta. Sus habitantes marcharon, en parte por asentarse en pueblos de mayor expansión (la Cornudilla no tendría más de cuarenta habitantes) y en parte por la soledad que inspiraba esta pequeña aldea. Aunque creemos que su condición mágica tubo también algo que ver, lo cierto es que en la actualidad sólo quedan los muros y tejados de ese centenario pueblo y los pocos murciélagos que han ocupado las casas como buenas mantenedoras del misterio, y en el lugar más apartado, donde la casa del ruido todavía se erige misteriosa y oscura, reclamando aún a algún atrevido a pernoctar en su interior, pese a que actualmente a perdido toda su fuerza y maldad ...o no, porque en una zona llena de extrañas historias y leyendas que los lugareños dicen "del tiempo de los moros", siguen sucediendo raros acontecimientos.






martes, 19 de octubre de 2010

Avistamientos ovni: El Caso Varginha

El día 20 de enero de 1996 marcó uno de los hitos de la ufología mundial: dos criaturas que los ufólogos consideraron extraterrestres fueron vistas por varios testigos en la ciudad de Varginha, en el estado brasileño de Minas Gerais. Luego fueron capturadas por bomberos y mantenidas en un hospital hasta ser llevadas a una base militar en la ciudad cercana de Tres Coracoes. Los cuerpos de los seres - ya sin vida - fueron a dar en una mesa de autopsias y a un frigorífico especial de la Universidad de Campinas (estado de Sâo Paulo) y, según apuntan los ufólogos brasileños, de ahí a Estados Unidos, a manos de militares de este país.


Toda esta intrincada trama fue considerada como una "auténtica operación de guerra" por uno de los principales investigadores y promotores internacionales del llamado "Caso Varginha", el abogado Ubirajara Franco Rodrigues. Al él se sumó uno de los mejores equipos de ufólogos de Brasil, el Grupo Ufológico de Guarujá, capitaneado por Edson Boaventura Jr. y Jamil Vilanova, además de Claudeir Covo, Marco Antonio Petit, Victorio Paccacini y los hermanos Mondini. Las protagonistas por excelencia del Caso Varginha fueron tres adolescentes: las hermanas Liliane de Fátima y Valquiria Aparecida da Silva, de 17 y 15 años respectivamente, y su amiga Kátia de Andrade Xavier, de 23 años. En la barriada de Jardim Andere las tres jóvenes regresaban a sus casas tras una jornada laboral hacia las 15:00 hs. Optaron por cortar camino por un terreno baldío. No sin sorpresa se percataron de la existencia de un extraño, en cuclillas, arrimado a un muro, estático y a menos de 7 metros de distancia. El único gesto fue un meneo de cabeza hacia las jóvenes, con una mirada que interpretaron como una demanda de ayuda. La apariencia repulsiva de la criatura impelió a las tres muchachas a una desenfrenada carrera hasta sus casas creyendo haber visto al "mismísimo demonio". El ser presentaba piel de color marrón oscuro y oleosa, venas saltonas por todo el cuerpo, grandes ojos encarnados, cabeza demasiado grande para su cuerpo y con tres "chichones" semejantes a pequeños cuernos. Su altura no debía rebasar 1,60 metros y sus brazos eran muy largos y sus pies muy grandes.


Kátia regresó al lugar junto con la madre de las dos hermanas, Luísa. Lo único que encontraron fue una huella circular y un nauseabundo olor que impregnaba el aire. Aquella noche ocurrió algo insólito en Varginha: se produjo una fuerte granizada jamás vista que destrozó varios árboles, amén de un apagón. Ubirajara Franco Rodrigues fue el primer ufólogo que tuvo conocimiento del caso y se lanzó a buscar más pruebas. En el Hospital Regional del Sur de Minas Gerais verificó que se había desplegado por aquellos días una inhabitual agitación involucrando a médicos, policías militares y miembros del ejército. Muchos funcionarios no pudieron acceder a uno de los sectores del hospital durante varias horas. Los informantes de Ubajara - que aún guardan sigilo de sus identidades - afirmaron que hacia las 20:00hs del día 20 de enero de 1996 ingresó una criatura, quizá la misma vista por las tres chicas.Lo que parecía fantasía de las jóvenes se fue inflando de una confusa realidad: un albañil, Henrique José de Souza que también vió a la criatura - por la mañana - muy cercano al lugar donde fue visto por las tres chicas.

La entidad fue capturada por los bomberos - según un informante secreto de Ubirajara - con ayuda de una red y emitió un chirrido semejante al zumbido de abejas. Fue acomodado dentro de un cajón de madera envuelto por una lona y depositado dentro de un camión del Ejército.

Los mismos informantes hablan de un segundo ser capturado por la noche y transferido al Hospital Humanitas. El día 22 de enero un convoy del Ejército trasladó a la criatura del hospital hasta la base de la Escola Superior de Armas de la villa de Tres Coracoes. Los ufólogos apuntaron al teniente coronel Olimpio Wanderlei Santos como comandante de la operación y al teniente Tibério, sargento Pedrosa y cabos Vassalo y Welber como participantes.

El 23 de enero los dos cuerpos fueron llevados a la ciudad de Campinas donde permanecieron brevemente en la Escola Preparatória de Cadetes do Exército. Después fueron desplazados a la Universidad Estadual de Campinas para practicarles una autopsia - siempre según el aludido ufólogo - por el famoso médico forense Fortunato Badan Palhares (el mismo que efectuó la autopsia del supuesto cuerpo del nazi Joseph Mengele) junto con especialistas militares.

¿Habría sido toda esta historia invención de las tres jóvenes de Varginha ? El psiquiatra y profesor de la Universidad de Harvard, John Mack, llegó el 11 de mayo de 1996 a Varginha junto con la psicóloga brasileña Gilda Moura para interrogar a las chicas. El especialista en casos de abducción concluyó que Valquíria, Liliane y Kátia habían pasado por un proceso traumático a causa de una experiencia exterior desagradable y anormal.

Unos días antes, el 29 de abril, las hermanas Valquíria y Liliane y la madre Luísa Helena Silva recibieron la visita en su residencia de cuatro hombres bien trajeados que les ofrecían un importante cantidad de dinero. A cambio debían desmentir públicamente todo lo que habían visto.

OVNIs EN LOS RADARES.

Documento oficial del reporte


Aunando esfuerzos, la pléyade de ufólogos que se reunió en Varginha averiguó que por las fechas de aparición de las criaturas, militares norteamericanos rastrearon el cielo del sur del estado de Minas Gerais con satélites. La causa de ello fue un gran número de apariciones de OVNIs. Los estadounidenses avisaron al gobierno brasileño para efectuar observaciones. Un oficial de la ciudad de Porto Alegre informó que durante todo el mes de enero de 1996 los radares detectaron más de 40 OVNIs en los cielos del sur de Minas Gerais.

Un avión Búfalo dotado de un sofisticado radar portátil partió el 20 de enero de 1996 de la ciudad de Canoas (estado de Rio Grande do Sul) hacia el sur de Minas.Objetos discoidales, en forma de huso, cuadrados o simples luces fueron avistados por la población. El 12 de enero de 1996, un civil, Carlos de Sousa, presenció la caida de un OVNI en la hacienda Maiolini, en Tres Coracoes. A 170 kms de Varginha, en la ciudad de Pasos, una criatura con extraordinaria fuerza, atacó a varios campesinos a principios de junio de 1996. Su altura fue estimada en 1,80 metros, con brazos largos y finos, piernas cortas, cuerpo cubierto de pelambre y desprendía un olor fétido.

Con el tiempo varios detalles y sorpresas se sumaron a las investigaciones iniciales. Un militar anónimo declaró que uno de los camiones de la Escuela Superior de Armas transportaba fragmentos de metal desconocido que se trasladaron hacia el Centro Tecnológico de la Aeronáutica (CTA) en Sâo José dos Campos (estado de Sâo Paulo) para su análisis. El 26 de enero de 1996 oficiales de los EEUU llegaron a la Universidad de Campinas con el ánimo - según relataron a la prensa - de seleccionar científicos brasileños para proyectos de intercambio de informaciones y proyectos aeroespaciales. Los ufólogos interpretaron este último hecho como una excusa para que los yanquis pudieran trabajar en los laboratorios secretos del gobierno brasileño, instalaciones subterráneas construidas en la época de la dictadura para torturar y matar a los adversarios del poder instaurado.Un físico, Carlos Luiz, afirmó a la revista brasileña UFO Especial nº 17 (marzo 1997) que escuchó comentarios en la UNICAMP de varios académicos sobre la llegada de militares, físicos y médicos extranjeros, amén de mariners con sus uniformes, generales estadounidenses y brasileños, oficiales de la Policía Militar, agentes de la CIA, FBI, ministros de Estado y personalidades clericales. Se prohibió el tránsito de funcionarios en el sector de autopsias de la Universidad. Sin embargo, los dectratores del Caso Varginha apuntan hacia estos comentarios como meras fantasías. Sería demasiado escandaloso que los militares llevaran por atuendo sus uniformes y que un número tan grande de personas, entre ellas extranjeros se movieran por aquellos pasillos sin llamar la atención, como supuestamente exige un caso de esta envergadura.

Informan los ufólogos del Caso Varginha que el 01 de marzo de 1996, el administrador de la NASA, Daniel Goldin y el secretario de Estado Warren Christopher estuvieron en Brasil para pactar acuerdos respecto a la cooperación en el uso pacífico del espacio exterior.Goldin visitó el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (la "NASA" brasileña) en Sâo José dos Campos. Jamás se había firmado un acuerdo semejante entre los dos paises, ocurriendo en fechas relativamente cercanas al Caso Varginha.Extrañamente, y por primera vez en Brasil, el 29 de mayo de 1996 se reunieron - fuera de Brasilia, la capital del país - varios altos mandos militares del Ejército en Campinas.

Eran 24 generales, incluido el jefe del Estado Mayor, general Délio de Assis Monteiro que discutieron asuntos que jamás se divulgaron a la prensa, salvo algunos arreglos para la educación de militares al igual que la implantación de un sistema de seguimiento de satélites. Los ufólogos quieren ver en esta reunión una oportunidad que los generales aprovecharon para ver los cuerpos de los supuestos ETs que aún estarían en Campinas. Quizá lo más sintomático de todas estas visitas fue la aprobación en la Cámara Federal (el Parlamento brasileño), el día 03 de julio de 1996, que concedía plenos poderes al Ejército del Aire brasileño para derribar "aeronaves hostiles" en el espacio aéreo nacional, con el pretexto de combatir el narcotráfico y contrabando.

UN OVNI SE ESTRELLA.

Otro dato por el que apuestan los ufólogos para corroborar los motivos que llevaron a una inhabitual movilización de las "fuerzas del orden" es el de la caida de un OVNI en las proximidades de Varginha el 20 de enero de 1996, es decir, el día anterior al avistamiento de las criaturas. En la madrugada de ese día, el matrimonio campesino Eurico Rodrigues y Oralina Augusta de Freitas vieron un objeto sobrevolando su hacienda a escasos metros del suelo, asustando a los animales que pacían. Según los testigos, era como un "submarino volador", ausente de iluminación, de color gris y una longitud similar a la de un microbus. Aparentaba estar averiado a causa del humo y con pedazos de su fuselaje que se desprendían.Carlos de Sousa, un empresario de Sâo Paulo que se dirigía a Tres Coracoes afirmó haber presenciado la caida de un OVNI en las proximidades de la hacienda Maiolini, pero el día 13 de enero de 1996, a las 8 de la mañana. El empresario estimó entre 10 y 12 metros la longitud del objeto con forma de huso, de apariencia metálica y con 4 ventanillas redondas a cada lado. El "morro" del OVNI estaba destrozado y desprendía una humareda blanquecina. El piloto siguió desde la carretera la trayectoria de caida del OVNI durante 20 kms. Sousa declaró a los ufólogos que se adentró en la selva - a menos de 5 kms de Varginha - y encontró en un descampado varios fragmentos esparcidos, parecidos al papel aluminio muy fino y leviano. El piloto aplastó con las manos un fragmento de 60 centímetros por un metro y luego volvió a recuperar su forma normal. La zona estaba impregnada de un fuerte olor que comparó al del "agua podrida". Carlos de Sousa vió, además, un helicóptero, dos camiones con lonas del ejército, una ambulancia y tres automóviles, amén de 30 a 40 soldados de la Policía Militar y el Ejército. Uno de los policías militares sorprendió al piloto con un fragmento de metal y ordenó que lo dejara allíd mismo y que se fuera, aduciendo que se trataba de un accidente aéreo y que no debía comentar nada al respecto. Las declaraciones de Sousa, prestadas a Covo, no pudieron ser contrastadas con las de otros testimonios y su credibilidad queda comprometida. Un testigo civil afirmó a los ufólogos brasileños haber visto, en la tarde de aquél día, a siete militares merodeando por el barrio Jardim Andere, donde se supone que descendió o se estrelló el OVNI. Se oyeron tres disparos y, en seguida, los militares aparecieron entre los matorrales cargando dos sacos donde, en el interior de ambos, se agitaba algún ser vivo. El ufólogo Claudeir Covo relacionó el hecho con el aspecto asustadizo de la criatura vista por las chicas, quizá temiendo la proximidad de los militares que habrían capturado a sus compañeros. Otro de los grandes misterios del Caso Varginha es la muerte del policía militar Marco Eli Chereze, en circunstancias aún no aclaradas. Este hombre participó en las operaciones de captura de la segunda criatura, por la noche. La hermana de la víctima, Marta Antonio Tavares dijo que el soldado trabajaba para el Servicio de Inteligencia de la Policía Militar. El día 20 de enero de 1996 participó en la captura de la criatura vista por las tres chicas. El soldado recurrió, 17 días después, a la enfermería del cuartel con una inflamación en su axila izquierda. El médico que le atendió, el teniente Robson Ferreira Melo le efectuó una microcirugía; los días posteriores el paciente pasó a tener intensas fiebres y dolores musculares. El 11 de febrero fue ingresado en el Hospital Bom Pastor, de Varginha y luego, en estado grave, al Hospital Regional donde se firmó su acta de defunción el día 15 de febrero dando por "causa mortis" una "insuficiencia respiratoria aguda, septicemia (infección) y pneumonía bacteriana". Ubirajara Franco Rodrigues planteó la posibilidad de que el soldado tuviera contacto, sin usar guantes, con la criatura cuando fue capturada. Una probable infección por una bacteria o virus extraterrestre llevó a Chereze a la muerte. La familia del soldado tramita hasta hoy un proceso judicial para averiguar en qué situación falleció la víctima, y por qué los médicos se apresuraron a enterrar a Chereze el mismo día de su defunción. Hasta hoy los familiares esperan los resultados de la autopsia que los médicos se negaron a entregar.

OTRO "CASO VARGINHA", EN BAHÍA.

Un OVNI con dos ocupantes pudo haberse estrellado en las proximidades de la ciudad de Feira de Santana, estado de Bahia (Brasil), el 12 de febrero de 1995, o sea, casi un año antes que en Varginha. Es lo que han concluido dos ufólogos, el bahiano Enmanuel Paranhos y el argentino Alberto Romero (del grupo G-Paz) tras minuciosas investigaciones y de localizar a los testigos de los acontecimientos.Todo empezó cuando el principal testigo - que se mantiene en el anonimato - fue a cazar por la noche y vió un objeto luminoso en ruta de colisión contra una laguna. El hacendado se desplazó hasta dicha laguna y se topó con un objeto de color "oro o cobre" del tamaño de un automóvil que se mantenía flotando. Con un tronco el hombre pudo empujarlo hasta la orilla. Fue cuando percibió una especie de puerta abierta por donde escurría una sustancia pastosa y pegajosa. Dentro vió a dos criaturas distintas: una era delgada y alargada con el cuerpo cubierto de pelos y tres dedos en cada mano, semejante al mamifero conocido por perezoso. La otra criatura era como un gran feto humano, con un metro de altura y cabeza grande. Los dos seres fueron retirados del interior del objeto por peones de la hacienda. Uno ya estaba muerto y el otro moribundo. "El cazador, y dueño de la hacienda, se puso en contacto con Alberto Romero, pero, cuando llegó a la hacienda, agentes del servicio de inteligencia confiscaron los cuerpos y el OVNI", cuenta Romero en el periódico "Jornal Nave" de Bahia. El ufólogo confirma que en el mismo día de la caida del objeto, hubo un apagón en Feira de Santana cuyas causas hasta hoy no se han podido aclarar. Las nuevas investigaciones también revelaron que en el mismo día tres camiones con casi 60 soldados salieron a alta velocidad del 35º Batallón de Infantería de Feira de Santana. En la operación también fue empleado un helicóptero.

JUAN JOSE BENÍTEZ Y VARGINHA



El día 12 de noviembre de 1996, el conocido escritor e investigador español Juan José Benítez estuvo en Varginha acompañado de los ufólogos brasileños Aníbal Albuquerque y Tadeu Pinto Soares. Juntos visitaron el lugar donde las tres chicas vieron a la extraña criatura, en un terreno baldío. Benítez localizó, en un terreno cercano, tres huellas en el suelo. La más profunda poseía 24 centímetros y la de mayor diámetro 40 centímetros. Las tres huellas formaban un triángulo con dos lados de 9 metros y uno más grande, de 11 metros. Al centro se encontraron piedras quemadas, insectos calcinados y un árbol deshidratado. Benítez planteó la posibilidad de que un OVNI hubiera descendido en el terreno y recogió muestras del suelo para analizarlas en España.
Liliana, Valquiria y Katia, las tres testigos del caso Varginha, nos señalan el lugar donde observaron al intruso.
En noviembre del año siguiente los laboratorios de la empresa Vorsevi S.A. de ingeniería y control de calidad (Sevilla) pudo determinar que el peso aplicado en cada apoyo o equivalente para dejar las huellas había sido de 26,5 toneladas.

Un experto en insectos, el profesor A. Tinaut dictaminó que los insectos recogidos no mostraban indicios de putrefacción, argumentando que la muerte de todos ellos había sido súbita y simultanea. Algunos de los ufólogos brasileños que investigaron el caso Varginha criticaron duramente las conclusiones de Benítez. Explicaron que las huellas fueron provocadas por una máquina excavadora y que nadie observó ningún OVNI aterrizar en el terreno. A finales de 1999 Benítez pronunció una conferencia en la ciudad de Sâo Paulo donde aclaró sus puntos de vista respecto a las investigaciones en Varginha. No obstante, mantiene dudas respecto al origen de la criatura vista por las tres adolescentes.

lunes, 18 de octubre de 2010

Dorangel Vargas, el Hannibal Lecter de los Andes

Dorangel o Dorancel Vargas no sonaba precisamente arrepentido cuando declaró: “claro, como gente. Cualquiera puede hacerlo, pero hay que lavarla bien y condimentarla bastante para evitar enfermedades… sólo me como las partes con músculos, particularmente los muslos y las pantorrillas. Con la lengua hago un guiso muy rico y los ojos los utilizo para hacer una sopa nutritiva y saludable”.


No comía manos, pies o testículos y prefería los hombres a las mujeres porque aseguraba que el sabor era más recio y sabroso. Tampoco comía hombres gordos porque “tenían demasiado colesterol”. Confesó por iniciativa propia y hubo muchas dudas sobre si estaba inventándose sus crímenes, pero el hallazgo de restos humanos en su casa y en los alrededores no parecía dejar lugar a dudas. Para poder operar y cocinar con tranquilidad, improvisó un matadero y una cocina debajo de un puente.

Conozcamos un poco más del “comegente de los Andes”.


En la década del 90, Venezuela se estremeció ante la presencia de un demente que se comía a sus víctimas. Rápidamente popularizado por la prensa, ya que era el primer asesino serial de la nación, Dorancel Vargas Gómez, que pasó de un simple vagabundo a convertirse en un monstruo, es conocido hasta el día de hoy como “el comegente” o “el Hannibal Lecter de los Andes”. Cabe resaltar que debido a un error tipográfico de la prensa su nombre fue cambiado a Dorángel.

Considerar a Dorancel como el primer asesino en serie de Venezuela es cuando menos absurdo, en el pasado año 2009 se produjeron 16.094 homicidios en Venezuela, 2.897 en Caracas, la que se considera la capital del asesinato del mundo. Según estas cifras mueren asesinadas dos personas a l

a hora. Probablemente amparados en estas alarmantes cifras existan otros asesinos en serie que gracias a la ineficacia de las fuerzas policiales puedan asesinar sin ser descubiertos.

Naturaleza caníbal

Dorancel Vargas Gómez nació en la región de Caño Zancudo del estado de Mérida, Venezuela, el 14 de mayo de 1957, proveniente de una familia dedicada a la agricultura. Los escasos recursos económicos de su hogar lo obligaron a dejar los estudios cuando cursaba los últimos años de la escuela primaria. A raíz de esto, cambió sus actividades de granjero por la vida de ladrón. Durante ese tiempo fue encarcelado por delitos menores como robo de gallinas y ganado. Sin embargo su primera detención de gravedad no fue hasta años después.

En 1995 fue arrestado gracias a la denuncia de Antonio López Guerrero, un amigo de Cruz Baltazar Moreno, quien sirvió de almuerzo a Vargas, y de quien solo sobraron sus pies y manos. Tras ser detenido, Vargas fue internado en el Instituto de Rehabilitación Psiquiátrica de Peribeca. Después de 2 años de tratamiento fue liberado una vez que la evaluación psicológica confirmó que no era una amenaza. No obstante Dorancel no recibió ningún tratamiento para su enfermedad mental, y su familia no pudo prestarle el apoyo necesario. Así el comegente huyó de su casa para visitar a la persona que lo denunció, Antonio López, después de comérselo se trasladó a la ciudad de San Cristóbal en el estado de Táchira, donde aparentemente llevó una vida normal como vagabundo.

Al vivir en las calles mendigando, la policía pronto perdió su rastro, y Dorancel pasaba sus días merodeando por los márgenes del río Torbes, también en las cercanías del parque 12 de Febrero, con su compañero de celda Manuel.

Al parecer el comegente construyó una rústica casa en un rancho abandonado, lugar donde se dedicó a sazonar a sus víctimas, aunque prefería dormir en un estrecho túnel bajo el puente Libertador. Es en este sector donde Dorancel hace amistad con los pueblerinos del área. Su siguiente víctima fue Manuel, su amigo y compañero de la cárcel, a quien cocinó en deliciosas empanadas, de acuerdo al testimonio de las personas que lo comieron sin saberlo. Cuando los oficiales le preguntaron por qué lo mató, Dorancel respondió: “como era tan buena persona seguro tenía que estar bien sabroso”. A partir de noviembre de 1998 el “Hannibal Lecter de los Andes” comenzó a matar personas cada semana.


Cazar y comer

Dorancel permanecía cerca de la orilla del rio Torbes, donde cazaba obreros y deportistas que habitaban o trabajaban en el sector. Cuando sus víctimas estaban desprevenidas, el comegente los atacaba con un tubo metálico de más de un metro de largo.
Pudo haber asesinado y comido al menos 40 personas.

Dorancel proseguía a descuartizarlos bajo el puente Libertador, guardaba las partes que él se comía y tiraba las manos, pies y cabezas en el monte camino a la granja abandonada donde los cocinaba. Los familiares de las víctimas pronto fueron a la policía para denunciar a los desaparecidos, pero los oficiales no pudieron hallar relación entre las víctimas, excepto que muchos de ellos eran hombres adultos.

Debido a su pobreza, el comegente no contaba con una nevera para guardar la carne por lo que mataba a 2 personas por semana para no padecer hambre. Pronto la policía local fue asediada con reportes y denuncias de familiares y amigos de los desaparecidos. Los oficiales comenzaron a sospechar de los indigentes del sector. Cuando descubrieron la presencia de Dorancel en la región próxima, este se convirtió en el principal sospechoso por sus antecedentes penales y mentales.

El 12 de febrero de 1999, un miembro de la Defensa Civil atendió una llamada de emergencia hecha por dos jóvenes que decían haber encontrado ollas con restos humanos en el parque 12 de Febrero. Los oficiales acudieron rápidamente al sector y hallaron restos de manos, pies y cabezas, acrecentando la lista de muertos con 6 cadáveres más. Debido al estado de descomposición los miembros fueron trasladados de inmediato a la morgue del cementerio Municipal: “El Vigía” del estado de Mérida. Los investigadores especulaban teorías sobre los cuerpos, creyendo al principio que habían sido liquidados por ajustes de cuentas entre narcotraficantes. También se pensaba que era el ritual de alguna secta satánica. Finalmente los datos se unieron a los reportes de personas desaparecidas desde noviembre de 1998 y pronto se dieron cuenta de que estaban tratando con un asesino en serie, el primero de Venezuela.

La policía empezó a rastrear las cercanías del puente en busca de más cuerpos y así se tropezaron con el rancho de un demente. Tras investigarlo descubrieron varios objetos, ropas, libros, cuadernos y documentos cuyo origen el dueño de la granja no pudo justificar. Cuando revisaron la cocina de la pequeña choza, encontraron en los recipientes carne y vísceras de personas preparadas para el consumo, además se tropezaron con 3 cabezas humanas, también varias manos y pies. Su propietario, Dorancel Vargas Gómez, fue arrestado y escoltado por el Cuerpo Técnico de la Policía Judicial y la Policía Montada, quienes lo trasladaron a la comisaría más cercana donde fue interrogado. Para sorpresa del sargento Gumersindo Chacón, el comegente narró sin remordimiento todas sus fechorías

Cocinando personas

En la comisaría Dorancel Vargas, de 42 años, confesó que tras vivir bajo el puente por 11 años, se alimentó de personas que descuartizaba para después cocinarlas en rústicas ollas. “El Hannibal Lecter de los Andes” aseguró haberse comido a 10 personas en un periodo de 2 años, sin embargo la lista de personas desaparecidas y los restos encontrados sugieren que el número puede ascender hasta 40 víctimas. Gracias a la evaluación psiquiátrica realizada, se descubrió que este asesino en serie llevó a cabo sus atroces actos debido a su enfermedad mental. Demostró tener preferencias para sus víctimas los cuales eran hombres entre 30 y 40 años, pero jamás comía niños y mujeres.

Durante la declaración de sus actividades a la policía, el comegente dio todos los detalles de su modus operandi. Tras dejar inconscientes a sus víctimas Dorancel les cortaba la cabeza, pies, manos y genitales externos, pero también dijo: “Cuando más apuraba el hambre hacía una sopita con ellos”.

El comegente afirmó que le gustaba más alimentarse de hombres diciendo: “estos son más sabrosos, saben recio como cochino salado, como jamón, da gusto comer un buen macho, las mujeres son dulces, es como comer flores y te dejan el estomago flojo, como si no hubieses comido”. Estupefactos, los oficiales continuaron escuchando el testimonio del caníbal, quien explicó que los hombres delgados tenían mejor sabor que las mujeres y que lo más delicioso se encontraba en la zona del vientre, carne que cocinaba con hierbas exóticas. El demente caníbal dijo que con la lengua puede hacer un guisado muy bueno y que los ojos son buenos ingredientes para hacer una sopa. El escritor Sinar Alvarado descubrió que Dorancel era atormentado por lo que él llamaba espíritus que no lo dejan dormir e incluso vienen a molestarlo.

Cuando los oficiales le preguntaron por qué se comió a la gente, Dorancel respondió: “No me arrepiento de nada, como dice la iglesia, yo compartí mi pan con el prójimo y muchos me alabaron por el relleno de mis empanadas. Por necesidad me he metido en esta vaina. No me arrepiento, al contrario, me alegro porque me gusta la carne. Lo único que no me da apetito son las cabezas, manos y pies de los seres humanos, pero me los comía en una sopita cuando me daba hambre”. Pronto la prensa hizo un espectáculo sobre el comegente, es así que Sinar Alvarado escribió un libro sobre la vida del asesino: “Retrato de un caníbal”. En el 2004 se entrevistó con el comegente, éste le preguntó: “¿Usted ha comido peras?, es igual, claro que como gente, cualquiera puede hacerlo, pero hay que lavarla bien y condimentarla bastante para evitar el contagio de enfermedades… y sólo me como las partes con músculos, particularmente los muslos y las pantorrillas”.

Finalmente los habitantes del sector exigieron a la comisaría que trasladen al comegente a San Cristóbal, la capital del estado. Pero los convictos de la cárcel de Santa Ana protestaron tano como los enfermos mentales del Centro de Rehabilitación Mental de Peribeca -quienes no estaban tan dementes para querer compartir el espacio con un caníbal.

Hoy en día Dorancel Vargas Gómez permanece encerrado en una celda de la Dirección de Seguridad y Orden Público del Estado de Táchira, donde pasa los días fumando e imaginándose suculentas recetas. El autor de la novela ganó el Premio de Periodismo de Investigación en el 2005, por su reportaje para la revista “El Gatopardo”. La policía teme que aparezcan imitadores del comegente, y están atentos a crímenes de la misma índole.